La Corte Suprema de Justicia dice que paramilitares apoyaron a 3 gobernadores.
La acusación de la Corte Suprema por parapolítica contra el excongresista conservador Luis Fernando Almario, uno de los ‘caciques’ políticos del Caquetá, amenaza con arrastrar a otros miembros de la clase dirigente de ese departamento.
Doce testigos –entre ellos los ex jefes paramilitares Carlos Mario Jiménez, ‘Macaco’ (extraditado); Iván Roberto Duque, ‘Ernesto Báez’, y Rodrigo Pérez Alzate, ‘Julián Bolívar’– le dijeron a la Corte que el ‘Bloque Central Bolívar’ hizo alianzas para que Almario pudiera mantenerse en el Congreso y sus ahijados políticos consiguieran alcaldías y la Gobernación del departamento.
A cambio, los paramilitares obtuvieron protección de las autoridades locales para su accionar delictivo –que incluía el tráfico de drogas– y participación en la contratación oficial, según varios de los ex-Auc. Por estos hechos, la Procuraduría destituyó al político caqueteño y lo inhabilitó para ocupar cargos públicos por 15 años.
Según la investigación de la Corte Suprema, esta alianza criminal también involucra las campañas políticas de tres gobernadores del Caquetá desde el año 2000, especialmente la de Juan Carlos Claros, ficha de Almario, a quien los paramilitares le prestaron seguridad y le brindaron apoyo económico y logístico. Los magistrados aseguran que, por ese pacto entre políticos y ‘paras’, alcaldes de al menos siete municipios terminaron “fiscalizados por las Auc”.
Otro de los salpicados en este caso es el representante a la Cámara por el Caquetá Álvaro Pacheco, quien fue capturado el pasado martes 23 de abril, en pleno Congreso. Pacheco, dicen los ‘paras’ mencionados en el expediente de Almario, fue reclutado desde que era secretario de Tránsito de Florencia.
Después fue alcalde de la capital de Caquetá.
‘Coqueteos’ desde 1997
La Corte dice que los negocios de Almario con los ‘paras’ empezaron en 1997, fecha en la cual supuestamente el cuestionado político mantenía también contactos con las Farc. El asesinato de sus máximos enemigos políticos, la familia Turbay Cote, cometido por la ‘Teófilo Forero’ en el año 2000, es una sombra que aún hoy persigue al excongresista.
Los testigos afirman que en el 2000, con la entrada del ‘Central Bolívar’ al Caquetá, el representante decidió jugársela solo por los ‘paras’.
El expediente asegura que Ángel Jimmy Mosquera, quien fue escolta, conductor y empleado de confianza de Almario hasta su última captura, hace un año, era su puente con los ‘paras’ en Caquetá. Mosquera, quien fue señalado por varios ex-Auc, figuró como miembro de la UTL de Almario en varios periodos.
Además de los Auc, uno de los testigos contra Almario es un policía que afirma que lo vio reunido con Fernando Mateus, alias ‘Paquita’, jefe político de los ‘paras’ en Caquetá.