Representantes de diferentes confesiones y comunidades entregaron al mandatario la carta firmada por 26 de ellos en la que les piden al Gobierno y las Farc persistir en la búsqueda de una solución negociada al conflicto armado.
En el encuentro, llevado a cabo en la Casa de Nariño este miércoles en la noche, el mandatario destacó la importancia y la credibilidad que tiene la voz de las comunidades religiosas entre los colombianos.
Así mismo, reconoció el ejemplo que ellas pueden dar al mundo al mostrar que pese a sus diferentes creencias pueden unirse por una causa común, apoyar la superación de la violencia y el fin de décadas de conflicto armado.
Los líderes espirituales, por su parte, manifestaron al Presidente Santos los aspectos principales de la declaración conjunta a la que llegaron como fruto de un proceso de consenso apoyado por Reconciliación Colombia: el llamado a que las partes no se levanten de la mesa, la invitación a remplazar las armas por el diálogo y el reconocimiento de que en el pasado algunos líderes religiosos han contribuido a la instigación de la violencia.
En la carta, hecha pública el pasado 5 de julio, manifestaron su reflexión sobre la responsabilidad que tenemos en la terminación del conflicto armado, la construcción de paz y la reconciliación.
“Queremos decirles que no justificamos ni legitimamos las armas. Con el uso de las armas se han transgredido los más elementales principios de humanidad: matado en estado de indefensión, matado a civiles, violado a mujeres, reclutado y asesinado a niños, realizado ataques indiscriminados, daños a la naturaleza y crímenes de guerra que han mancillado no solo la dignidad de la vida de los colombianos sino que han lacerado gravemente el tejido humano de este país e impedido su progreso justo y equitativo”, señalaron en el escrito.
Como varios de ellos lo manifestaron, la importancia de esta declaración conjunta radica, entre otras cosas, en que la crisis que atraviesa Colombia es una crisis espiritual y es con el apoyo de lo espiritual como es posible superarla.
Luego de conversar por unos minutos con el Presidente, los líderes religiosos hicieron una oración conjunta con él por la paz del país.