Según Nelson Vásquez, funcionario del Incoder y experto en temas étnicos, en este momento existen 100 conflictos por la tierra en Cauca.
Para atender esta problemática, el Incoder afirmó que ha venido trabajando de común acuerdo con el Consejo Regional Indígena del Cauca, campesinos, afrodescendientes y propietarios para priorizar ocho conflictos urgentes. Entre los casos que se priorizarán están los de las tierras en el Naranjo, Mediecito La Selva y San Rafael.
El Incoder ha concertado con estas comunidades la adquisición de predios por parte del Instituto, la ampliación de resguardos y de territorios colectivos en mesas, para evitar que se generen nuevos inconvenientes.
La semana pasada, en plena Semana Santa, se presentó una situación crítica en Cauca cuando sujetos, que aún no han sido identificados, quemaron la Iglesia de San Andrés de Pisimbalá, ubicada en un resguardo indígena del municipio de Inzá. Según la comunidad, este hecho que no dejó víctimas, tendría que ver con un conflicto por tierras entre indígenas y campesinos.
Según Miriam Villegas, gerente del Incoder, estos conflictos “de ninguna manera son propiciados por el Incoder. “Esta problemática viene de tiempo atrás, desde el 2009 por la administración del colegio Centro Poblado entre el CRIC y los campesinos”, dijo.
El Incoder afirmó que pese a los diálogos que está buscando este instituto entre las comunidades, algunos conflictos, como el mencionado, “se salen del alcance de las negociaciones”.
También se refirió a otro choque entre comunidades por un predio privado invadido por indígenas hace nueve años, que hoy ya se definen como campesinos y que desalojaron a los indígenas que aún permanecían en el predio.
Frente a estas dos situaciones, Villegas afirmó que el Instituto “rechaza cualquier acción de hecho, de afectación de predios o tomas o desalojos violentos mientras se esté negociando”.
Finalmente, hizo un llamado para que se aprovechen estas instancias para resolver los conflictos de manera pacífica.
Hasta la fecha se han conseguido 47 sesiones de trabajo en el departamento para atender las diferencias entre las comunidades. El resultado de estas sesiones fue la conformación de una mesa interétnica.