Ya hay por lo menos cuatro grandes cementerios clandestinos identificados.
La macabra historia de la Escombrera, el cementerio clandestino cuyos secretos empezaron a ser removidos desde este lunes por la Fiscalía, se repite en al menos cuatro zonas que estuvieron bajo el control de los grupos armados ilegales. (Lea: Fiscalía ultima detalles para iniciar excavación de La Escombrera)
Su ubicación es uno de los retos de la Fiscalía. De hecho, el fiscal General, Eduardo Montealegre, le dijo este lunes a EL TIEMPO que desde comienzos de este año el ente investigador trabaja en un protocolo que se aplicará para ubicar a cerca de 50.000 personas reportadas como desaparecidas y que habrían sido víctimas de los actores del conflicto.
Indicó que ese protocolo, que será lanzado en los próximos días, serviría de base para exhumar las fosas de las víctimas de la guerrilla de las Farc. (En fotos: La exhumación de cuerpos en la Escombrera)
“La orden es impulsar esas exhumaciones y las más de 13.000 investigaciones que tenemos de desaparición forzada para llegar a los responsables de ese delito”, indicó Montealegre.
En la década que cumple la Ley de Justicia y Paz, las autoridades han recuperado 5.978 cuerpos que estaban en 4.649 fosas. En Antioquia hay más restos, pero Putumayo podría ser el de más víctimas. (Lea también: 'Jamás me levanto ni me acuesto sin pensar en ella')
Allí, desde el 2005 los equipos de exhumación han recuperado 480 restos humanos, casi todos de asesinados por ‘paras’. Pero se cree que las víctimas, según señaló en el 2007 el exfiscal Mario Iguarán, serían al menos tres mil.
Las condiciones de orden público –Putumayo sigue siendo uno de los departamento más afectados por el conflicto, por la presencia de las Farc– se les han atravesado a los operativos de ubicación y recuperación. En El Tigre, La Hormiga y El Placer, en el municipio de Valle de Guamuez, que fue epicentro de la incursión del Bloque Sur de las Auc, aún está por verificarse la existencia de decenas de fosas de las que hablan los desmovilizados.
En este departamento, una de las más grandes por explorar estaría en zona rural de Puerto Asís. Uno de los ‘exparas’ aseguró en una versión del 2010 que en varias fincas estarían enterradas al menos 800 personas. Los esteros de Buenaventura son, de acuerdo con informes de la Fiscalía, otra gran fosa clandestina.
La justicia tiene información de que allí podrían estar víctimas de ‘casas de pique’, vendettas del narcotráfico y del conflicto armado. Una vez más, la precaria situación de seguridad en la zona ha frenado la labor de los equipos de antropólogos de la Fiscalía.
Otro gran cementerio clandestino es la finca La 35, una de las emblemáticas del clan Castaño en Urabá. Esa era una de las haciendas de Vicente Castaño y allá funcionó además una escuela de guerra de las Auc. Álvaro Polo, director de Exhumaciones de la Unidad de Justicia Transicional de la Fiscalía, dice que allí podría haber decenas de cuerpos correspondientes a varias etapas de la guerra en Urabá. En La 35 han sido recuperados unos 50 cuerpos, pero el área por explorar tiene más de 100 hectáreas. Hace una semana, la Fiscalía encontró otros seis restos humanos.
En Meta, otra fosa
La zona donde se adelanta el megaproyecto de Hidroituango, también en Antioquia, será priorizada para las exhumaciones.
Allí, dice Polo, se tienen numerosas denuncias que sostienen que, a orillas del río Cauca, los paramilitares enterraron a centenares de víctimas. Ahora, antes de que esa área quede bajo las aguas por la construcción de la hidroeléctrica, el tiempo apremia.
Al oriente del país, uno de los sitios con mayor actividad de los investigadores es el cementerio de La Macarena. Allí habría centenares de cuerpos no identificados, muchos de ellos guerrilleros muertos en combate, pero también víctimas de Farc y Auc que entraron a ese municipio del Meta después de acabarse la zona de distensión, en el 2002.
Desde diciembre del 2013, el Tribunal de Justicia y Paz de Medellín había ordenado cerrar la Escombrera de Medellín para impedir que llegaran nuevos desechos que dificultaban aún más la búsqueda de desaparecidos, medida que se hizo efectiva este año.
Según ese tribunal, se presentó evidencia de que los desaparecidos en la comuna 13 eran conducidos a la Arenera y a la Escombrera, y que en estas dos zonas reposan los cuerpos de 300 desaparecidos.
El expediente dice que Escombros Sólidos Adecuados Ltda. (ESA), que antes era una sociedad anónima, inició su explotación en la comuna 13 en el año 2000 y su objetivo era la industrialización y comercialización de materiales pétreos.
“El Bloque Cacique Nutibara se instaló en dicho lugar y no solo lo utilizaron como base, sino que allí enterraron a sus víctimas, y están sepultadas bajo cantidades de escombros”, decía el tribunal en el 2013.
El expediente documentó testimonios de desmovilizados que cuentan que durante las operaciones Mariscal y Orión, que se desarrollaron en la comuna 13 de Medellín en el 2002, hecho por el que hoy está siendo investigado el general Mario Montoya, los paramilitares retenían y desaparecían a sus víctimas.