Mantener ofensiva mientras se impone la idea de que la mayor victoria es la paz, entre los retos.
El presidente Juan Manuel Santos anunció en la noche de este lunes quiénes serán los nuevos jefes del Ejército, la Fuerza Aérea y la Armada, quienes acompañarán al nuevo ministro de Defensa Luis Carlos Villegas.
Del Comando del Ejército salió el general Jaime Lasprilla y llega Alberto Mejía. El general del aire Guillermo León León fue reemplazado por Carlos Eduardo Bueno Vargas. Y el almirante Hernando Wills sale del Comando de la Armada y entra el vicealmirante Leonardo Santamaría Gaitán.
Los generales Juan Pablo Rodríguez y Rodolfo Palomino fueron ratificados en el Comando General de las Fuerzas Militares y en la Dirección General de la Policía, respectivamente.
¿Por qué los cambios?
El Presidente Juan Manuel Santos, en su discurso de la noche del lunes, aseguró que los relevos en la línea de mando eran normales. La llegada de un nuevo ministro de Defensa, que ocurrió hace dos semanas, casi que implicó de entrada movimientos en los mandos militares.
En un momento complejo de la situación en la mesa de paz en La Habana, el Gobierno busca reforzar el mensaje de que la Fuerza Pública sigue a la ofensiva y esta es la razón por la que generales directamente comprometidos con las grandes operaciones contra la guerrilla en los últimos años, que conocen perfectamente el terreno, y la forma en la que se está desarrollando la guerra, llegan al comando del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea.
Así, el general Mejía, nuevo comandante del Ejército, tiene 45 condecoraciones de guerra, es ranger lancero y curso en armas tácticas y Fuerzas Especiales.
En cuanto al General Carlos Bueno, es piloto de combate, y viene de protagonizar varios bombardeos que han golpeado a las Farc como el que en mayo pasado mató en Cauca a 'Jairo Martínez', exdelegado de las Farc en La Habana.
Para el general (r) Rafel Colón, director de Acción Integral Contra Minas Antipersonales, el general Alberto Mejía es uno de los oficiales estratégicos y es "un ejemplo para sus tropas, con conocimiento del territorio y muy ceñido a la doctrina militar en cuanto al respeto y la disciplina".
Colón dijo que el general Carlos Eduardo Bueno "toda su vida fue un conocedor de las operaciones militares desde el campo de la Fuerza Aérea", mientras que el vicealmirante Leonardo Santamaría "tiene una amplia trayectoria en operaciones contra el narcotráfico. Es conocedor de tratados internacionales y todo lo relacionado con las fronteras marítimas".
Para el coronel (r) Alfonso Velásquez, profesor de Conflicto en la Universidad de la Sabana, es posible que el "ministro, al asumir el cargo, haya pensado que requería un ajuste. Es fácil hacerlo en una institución que es tan jerarquizada y reglamentada, donde si se cumplió un tiempo determinado, las cabezas se van", indicó.
¿Cuáles son los grandes retos?
La nueva cúpula tiene la obligación de seguir a la ofensiva hasta que se llegue a la paz. De aquí el perfil de los generales. Así, el director de Indepaz, Camilo González Posso, asegura que uno de los retos de la cúpula es mantener el equilibrio entre garantizar seguridad y dar el mensaje de que se está de acuerdo con las negociaciones. "No es una cúpula para la guerra, sino una cúpula para la seguridad en medio de la búsqueda de la paz", dijo Posso.
Estos generales, como sus antecesores, deben seguir trabajando en convencer e imponer en la Fuerza Pública la idea de que la mayor victoria es la paz, como lo señaló el Presidente.
De los dos, el comandante del Ejército tiene un reto mayor, que es reemplazar a un general como Lasprilla, cuya ascendiente en las tropas es reconocida y que. como él, también era un ‘tropero’.
Otro de los retos, según el general (r) Colón, es que la nueva cúpula pueda fortalecer a las regiones. "Deben lograr contribuir con las capacidades que tiene el país en las regiones en conflicto para apoyar a sus alcaldes y gobernadores para que los militares, con sus medios, puedan fortalecer las políticas públicas de esas regiones", indicó.
Sin duda, uno de los grandes retos, será evitar los errores militares que en los últimos meses le permitieron a la guerrilla asestar fuertes golpes a la Fuerza Pública, como la muerte de 10 militares en el casco urbano de Cauca. Eso fue posible gracias a malos procedimientos tácticos y al relajamiento de la disciplina.
De la misma manera, la destrucción de un helicóptero Black Hawk en Norte de Santander se produjo porque, increíblemente, no se verificó la seguridad del área en la que iba a aterrizar.
Esos errores le pasan una alta cuenta de cobro tanto al proceso de paz como a la moral de las Fuerzas Militares en el país, y la nueva cúpula debe evitarlos.
El general (r) Jaime Ruiz, presidente de la Asociación Colombiana de Oficiales en Retiro de las Fuerzas Militares (ACORE), afirmó que uno de sus retos es "mantener el compromiso" de la cúpula saliente. "Tienen que construir un equipo de trabajo muy bien integrado por el Ministro de Defensa, a quien le corresponde dirigir la tarea política. Él es un gran administrador y director. Los comandantes deben ser los responsables de toda la acción militar operativa", dijo.
En momentos en los que hay una escalada de las acciones violentas por parte de las Farc, la nueva cúpula tiene un reto mayor. "Estos nuevos comandantes, frente a la agresión terrorista que es víctima el país, deberán actuar en conjunto con la Policía Nacional en forma decisiva para contrarrestar las gravísimas amenazas desplegadas por los grupos armados ilegales, que tanto daño le están causando al país", dijo Ruiz.
¿Por qué siguen Palomino y Rodríguez?
El general Juan Pablo Rodríguez, comandante de las Fuerzas Militares, es uno de los hombres de confianza del presidente Juan Manuel Santos y claramente el oficial del Ejército que más ha asimilado la idea de que hacer la paz con la guerrilla no es una claudicación. Indiferente de momentos complejos, ha sido él quien ha transmitido este mensaje en las tropas.
En cuanto al general Palomino, director de la Policía, es sin duda el oficial de la Fuerza Pública más conocido por los colombianos. De hecho, su imagen positiva es una de las más altas. Esto no implica que no tenga grandes retos inmediatos, especialmente encontrar una estrategia efectiva para combatir la creciente delincuencia que cada vez más azota a los colombianos.
http://www.eltiempo.com/politica/justicia/nueva-cupula-de-las-fuerzas-militares/16056355