Sigifredo López y otras víctimas consideran acuerdo como paso 'muy importante' en camino a la paz.
Tras el importante anuncio que se realizó en La Habana (Cuba) sobre el reconocimiento y reparación de las víctimas, en el que las Farc además de pedir perdón deberán ayudar en la búsqueda, ubicación, recuperación e identificación de restos de muertos o desaparecidos durante el conflicto, las reacciones de algunos damnificados por el conflicto armado en Colombia no se hicieron esperar.
Sigifredo López, por ejemplo, asegura que “en mi condición de víctima, debo expresar que lo que esperamos todos es la verdad. Si las Farc hubieran dicho la verdad yo no habría enfrentado ese tema legal por el que tuve que pasar. La importancia de la verdad es para las madres, que quieren saber dónde están enterrados sus hijos o los campesinos que quieren saber quién estuvo tras su desplazamiento”.
López, quien permaneció siete años en poder de las Farc y fue el único sobreviviente entre 12 diputados secuestrados, agregó otro componente, el económico. “No se puede pasar de agache con eso, se sabe que las Farc han adquirido un importante capital gracias al narcotráfico, el secuestro y la minería ilegal, por lo tanto deben hacer aportes a las víctimas”, señaló.
Sobre su caso, Sigifredo sentenció: “espero ver algún día a Pablo Catatumbo pidiendo perdón a los hijos de mis compañeros, es importante porque las heridas en 50 años de guerra todavía están sangrando”.
Entre tanto, Albert Marín Sánchez, víctima de desplazamiento forzado en San José del Palmar (Chocó), afirmó que el acuerdo de víctimas anunciado en La Habana “es muy importante”, pero recalcó “que falta ver cómo lo hicieron y si traerá beneficios reales para las víctimas del conflicto armado en cuanto a restitución de tierras y reparación económica”.
Por su parte, Nilson Liz Marín, líder de la Junta de Acción Comunal del Tambo (Cauca), y representante de los campesinos y líder del proceso de reparación colectiva de la Asociación Nacional de Usuarios Campesinos (ANUC), organización que a la fecha ha perdido más de 90 directivos nacionales y regionales asesinados, señaló que “como víctimas, como campesinos que hemos sido los que hemos sufrido los embates de la guerra” reciben el Acuerdo “con mucha satisfacción y creemos que es un paso para crear un clima de buenas posibilidades para poder seguir viviendo en el campo”.
Además, considera que con esto se reafirma el camino que se inició con el proceso de negociación, de un posible cese al fuego y dejación de las armas lo que “permitirá que las comunidades en el campo recuperen la confianza” y que se pueda pensar en un país justo.