RUEDA DE PRENSA PROFESOR PHILIP ALSTON, RELATOR ESPECIAL DE LAS NACIONES UNIDAS PARA LAS EJECUCIONES ARBITRARIAS (TRANSCRIPCIÓN)
Bogotá. D.C. 18 de junio de 2.009
Saludo de Christian Salazar Volkmann, Representante de la Oficina en Colombia del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos
“(…) Para Colombia es un doble honor tener al profesor Alston no sólo por su cargo sino porque Alston es quizá uno de los académicos más destacados en el mundo de los derechos humanos, por su larga trayectoria de académico reconocido es un gran honor tenerlo acá. Termino esta breve introducción para decir que la visita del señor Alston al país es la primera de la visita de cuatro relatores especiales de Naciones Unidas que esperamos este año. El gobierno ya ha fijado fecha para la visita de James Anaya, el relator especial para pueblos indígenas, que viene al país desde el 22 hasta el 27 de julio y existe una invitación para la visita al país del relator de defensores de derechos humanos y el relator para la independencia de la justicia. Bienvenidos a todos y todas y paso la palabra directamente al señor Alston (…)
Profesor Alston
Muy buenos días. Pido disculpas por hablar en inglés. Ahora bien, hay servicios de traducción. Yo les voy a leer la declaración que se ha distribuido y luego con mucho gusto atenderé sus preguntas.
Lectura de la declaración.
Sesión de preguntas
Hugh Bronstein, Agencia Reuters
Nos ha dicho muy claramente que nunca ha sido una política del estado, pero ¿Cómo abordaría usted que el descuido y el desmoronamiento del mando en el Ejército y sus consecuencias pueden redundar en una negligencia criminal?
Profesor Alston: Yo he dicho con harta claridad que, según yo, el problema de los falsos positivos resultó de una práctica sistemática en el seno del Ejército. Ahora, el desafío consiste en que el Ejército reconozca la extensión del problema y que tome todas las medidas necesarias para castigar a los responsables y también para tomar medidas que prevengan una reincidencia, para que no vuelva a ocurrir. Debo decir que me siento muy alentado por las medidas que ha tomado el gobierno hasta la fecha. Ahora, queda por lograr el enjuiciamiento efectivo de aquellos que fueron responsables. Se han empezado a tomar medidas pero los resultados hasta le fecha distan de ser satisfactorios.
Quiero hacer una observación más: es muy probable que aquellos que tienen inconvenientes con el actual gobierno de Colombia van a recoger mis conclusiones acerca de la naturaleza sistemática de estas matanzas para sacar la conclusión de que el Ejército está podrido. Eso sería una total equivocación. Yo pienso que el Ejército colombiano es un ejército bien disciplinado, es una fuerza de lucha eficaz. No pienso que el reconocimiento de parte del Ejército, que es algo que yo espero se haga más claramente las próximas semanas, en el sentido de que estas matanzas se han llevado a cabo a la escala a la que se han llevado a cabo, no quiere decir que sea una deshonra para el Ejército. No significa que se menoscabe su categoría general, al contrario, el Ejército saldrá reforzado si puede manifestarse y decir, pues sí, se hizo así, ahí están las cifras, no las vamos a poner en entredicho, vamos a llevar adelante todos los casos y no sólo el caso de Soacha, los llevaremos a tribunales internacionales y ya verán los resultados: ya no hay matanzas. Eso es lo que yo quiero ver, y yo creo que eso va a reforzar al Ejército colombiano en un futuro.
Gearoid Loingsiem, Irish Catholic
Habrá recomendaciones acerca de la financiación de las brigadas militares que hayan tenido que ver con los Falsos Positivos, una financiación que supuestamente recibieron del extranjero?
Profesor Alston: Yo desde luego recomendaré a todos los gobiernos y otros que brindan asistencia militar al gobierno de Colombia que tengan cabalmente en cuenta las cuestiones de derechos humanos en relación a esta financiación. Es muy importante que los Gobiernos divulguen la importancia que dan a la acción efectiva por parte de los militares para que pongan fin a las prácticas de las que estamos hablando y, sobretodo, que castiguen a los responsables de las mismas.
Gonzalo Guillén El Nuevo Herald
Yo sé que a usted le entregaron la copia completa de la directiva secreta de noviembre del 2.005 en donde se establecen los pagos y recompensas y pagos, incluso por operaciones por gente que se dé de baja inclusive en el extranjero, ¿Usted considera que esa política es una política de Estado o considera que no es una política de Estado?
Profesor Alston: A mí me parece claramente que se trataba de una política del Estado porque si no, no hubiera estado plasmada en la directiva 29. Me ha asegurado el gobierno que, desde luego, ya no es una política del Estado. Yo me quedaría más tranquilo si cuando me den las directrices estas me lo aclaren oficialmente.
Luisa Ubags, de la Agencia prensa holandesa:
Averiguó algo sobre los reclutadores de estos jóvenes, que llevan a los jóvenes a las regiones a donde los matan: son civiles?, son gente del ejército estos reclutadores?
Profesor Alston: He escuchado muchos testimonios, el equipo y quién les habla llevamos a cabo más 100 entrevistas, muchas de ellas muy minuciosas, escuchamos largas y detalladas explicaciones del papel que desempeñan los reclutadores y no hay una respuesta sencilla. Si puedo usar una palabra desafortunada se trata de “empresarios” o personas que harían cualquier cosa por lucrarse. Otros eran militares, funcionarios, otros eran gente que estaba muy de cerca al Ejército. Había otros que eran simplemente mercenarios, dispuestos a rebajarse a cometer lo más bajo con tal de ganar dinero, no hay un solo modelo en cuanto al reclutador.
Armando González, El Nuevo Siglo:
Usted afirma que es deseable que se mantenga en la ley de reparación a las víctimas un trato igualitario tanto a las víctimas de agentes del Estado como de grupos ilegales sin embargo, el presidente Uribe hoy le ha dado la orden a sus congresistas de que voten en contra de esa igualdad. Cuál sería su recomendación a esos congresistas?
Profesor Alston: Yo pienso que es muy importante tratar de entender que hay que hacer una distinción entre los distintos procesos que están en juego. Hay un proceso, que es un proceso criminal, que consiste en decir: esta persona fue asesinada, luego esta persona ha sido acusado, pero luego esta persona tiene el derecho que se le suponga inocente hasta el fallo final del tribunal. Pero nosotros sabemos que un fallo en los tribunales puede llevar años, ojalá la situación mejore, pero hay casos que se arrastran desde el 2002 y el 2003 que siguen en curso en el sistema. Por eso, decir que cuando alguien es víctima de la violencia de actores no estatales, podemos cumplir con el derecho de derechos humanos y brindar indemnizaciones o reparaciones ante una situación trágica. Ahora, si uno tuvo la mala suerte de ser asesinado por un agente del Estado, ya sea un militar o cualquier otra persona, pues “lo siento mucho van a tener que esperar seis o siete años hasta que haya una sentencia final”. Esto es completamente incongruente con el Derecho Internacional de los Derechos Humanos, y es contraproducente en cuanto a la percepción que da el gobierno en el pueblo colombiano. Yo me he enterado de casos trágicos, tragedias espantosas, personas que han llegado casi a la indigencia porque habían matado al cabeza de familia, al padre, al hermano, al hijo y es un error que el Estado diga “lo siento mucho señora pero espere que el tribunal emita el fallo final”. Solo se trata de esperar cinco años más y luego le daremos su dinero”. Hay que separar los procesos. El proceso criminal siga su curso y al mismo tiempo que el acusado siga su curso hasta que no se le condene pero que se haga algo inmediatamente para aliviar la situación tan trágica en la que están sumidas las familias de las víctimas.
Juan Esteban Mejía, Revista Semana:
Quisiera que usted que conoce situaciones internacionales nos haga una comparación de la situación que ve en Colombia se parece a la de qué países?.
Profesor Alston: Bueno, esa pregunta es fácil aunque es una pregunta imposible a la vez. Es fácil decir que lo que sucede en Colombia no es inusual pero que cada país tiene graves problemas de derechos humanos. Los problemas de las Ejecuciones Extrajudiciales se producen por doquier en el mundo y es parte del reto que tiene un gobierno. El gobierno se tiene que decir que aunque se le esté acusando de Ejecuciones Extrajudiciales no significa que seamos malos o malvados. La policía y los militares a veces se hallan en situaciones muy difíciles, sobretodo en Colombia, y cometen errores por todo tipo de razones. Entonces pues sí, lo que está sucediendo en Colombia sucede en muchos países también. Pero no vale la pena tratar de decir si Colombia es mejor que Suecia, o si Colombia es mejor que Perú. Hay solo una medición para Colombia: Colombia tiene que hacer lo que puede hacer, Colombia tiene una sociedad muy sofisticada, tiene un sistema de gobierno muy sofisticado, es un estado de derecho, y quiere imponerse un listón muy alto y ese es el listón que yo estoy aplicando.
Martha Patricia Castellanos, Caracol Radio:
Después de las reuniones que usted ha sostenido con víctimas, con fuerzas militares, con organizaciones sociales, ¿Usted cree que la justicia colombiana está operando en este caso para proteger o para prevenir los casos de Falsos positivos?
Profesor Alston: Yo pienso que la situación es compleja. El sistema de justicia de Colombia es complejo, lo confieso. Por una parte, está el tema de los recursos y yo he señalado a la fiscalía, la cual valga decir, no cuenta con los recursos para cumplir con el papel que se le ha impuesto. Hay casos específicos en los que hay verdaderos problemas. Hay casos que se empolvan durante 18 meses y están estancados. Yo sé bien que tienen demasiada carga de trabajo pero esta razón no basta. Tengo que decir que el sistema judicial tiene que manejar sus propias operaciones con más eficacia que hasta la fecha yo pienso que de alguna manera, y ahondaré en ello en mi informe completo, es necesario que haya un mecanismo de coordinación entre las distintas ramas de la judicatura. Y como ustedes verán en mi declaración yo he emitido críticas a algunos jueces militares que en general me parece no están actuando de acuerdo con el espíritu ni con la letra de la ley porque tratan de imponer demoras en el enjuiciamiento eficaz de algunos de los casos. Yo espero que en algún momento esto se resuelva este último problema con cierta celeridad a través de una directiva de los más altos niveles que instaría a los jueces militares a poner fin a esta práctica de tratar de imponer su jurisdicción en casi todos los casos. Incluso cuando parece patentemente un asunto de derechos humanos y no de derechos militar.
Pablo Rodríguez, AFP
Usted en sus recomendaciones plantea específicamente la suspensión de los incentivos a los militares por ejecuciones, ¿esta es la causa para usted del problema que generó esta situación o hay otra causa u otro origen principal de esta situación? También pide que el Ejército reconozca la magnitud del problema, en sus conversaciones con los militares usted encontró un ambiente favorable para ello?
Profesor Alston: Para mí es imposible realmente manifestar con exactitud qué papel desempeñó el sistema de premios, el de la directiva 29 o en términos generales en relación a las prácticas, pero yo si me quedé con un sentir muy claro de que muchas de las personas involucradas estaban motivadas por esos premios de bastante poca monta que se les ofrecía para conseguir y mostrar más bajas. Desde luego que es parte del problema.
Yo pienso que el Ejército respondió como yo hubiera esperado en cierto sentido. Están progresando, han establecido procedimientos, yo creo que han hecho gala de una buena voluntad, pues quiere asegurarse de que esto no se vuelva a producir. Y francamente esto no se limita únicamente al Estado colombiano, es un problema que tiene muchos gobiernos por doquier en el mundo. Hay una tendencia de seguir adelante y de decir, sí, han sucedido cosas lamentables, qué pena pero adelante. Y hasta la fecha no he visto una aceptación oficial por parte del Ejército que indique que sí, que hubo unos casos significativos, una cantidad importante de departamentos, es verdad que es el problema que tenemos, lo lamentamos, vamos a facilitar los enjuiciamientos, para poder seguir adelante. Yo creo que el Ejército está yendo por el buen rumbo, ahora tiene que tomar una medida adicional, el del pleno reconocimiento y esa medida está aún por tomarse.
Vivian Sequera, AP
Me gustaría saber cuál es la cifra que usted maneja de reducción de casos, o por lo menos de ejecuciones en los últimos seis meses.
Segundo, en ese ambiente tan polarizado donde usted pudo notar que no hay términos medios, qué es lo que usted podría recomendar a los lados que obviamente no se pueden ni oler
Profesor Alston: Voy a contestar primero a la segunda parte: no estoy tan seguro que la situación esté tan polarizada en lo que se refiere a este tema en concreto. Inevitablemente, va a ver conservadores tradicionalistas que van a querer defender al Ejército a toda costa y vinculan esto al honor de la patria. Estas personas están sencillamente equivocadas y están perjudicando al Ejército. El Ejército es mucho mejor que eso. El Ejército está empeñado en lograr ciertos resultados y la mejor manera de lograrlo es depurando ciertos procedimientos, yo no creo que haya tanta polarización en lo que se refiere a este tema. En cuanto a las estadísticas, es un tema más difícil para mí y a lo mejor aquí me dirán que padezco esquizofrenia porque una de las cosas buenas del gobierno colombiano es la obsesión que tienen por las estadísticas: ¿Acaso hubo 11 casos en Soacha o hubo 23? ¿Acaso hubo 29? Y bueno, entonces cuando uno pregunta cuántos casos hubo en los últimos nueve meses si mal no recuerdo en el encuentro con el Ejército habían cifras que estaban reñidas, algunos decían que la última muerte fue en septiembre y Santos dijo que el último caso fue en diciembre. Pero lo que pasa es que por otra parte las cifras no son tan convenientes, si es 95, 102, 150, esto no cambia, la naturaleza del problema y creo que no hay que estar obsesionados por estas cifras. Lo que sí puedo decirles es que todas las estadísticas que me han dado, todas muestran una gran mejora y todas me dan a esperar que esa práctica que yo menciono ya no se lleva a cabo. Pero el otro lado de esa moneda es que esa práctica se estaba llevando a cabo en la realidad y estaba continuando porque no había las medidas que ahora hay.
Juan Álvaro Castellanos, La Voz de América
Cuando usted habló con los comandantes de las Fuerzas Militares, ¿ellos reconocieron que los premios y los incentivos estimularon la acción de esos delitos, denominados como Falsos Positivos y están en condiciones sí o no, de eliminarlos definitivamente de la política de Justicia Militar?
Profesor Alston: Yo espero que eso ya se haya hecho. Que ya se hayan suprimido esos incentivos. Les diré que uno de los problemas es que los incentivos distorsionan. A ver, si a mí me pagan por la cantidad de palabras que pronuncio ahora, pues yo voy a seguir hablando hasta media noche y eso me hace perder de vista que lo que yo quiero transmitir ahora es un mensaje sencillo. Por eso el Ejército debería o debe darse cuenta que imponer una referencia en particular trastorna la naturaleza de las operaciones que se llevan a cabo. No creo que convenga al Ejército tener este tipo de incentivos. Yo espero que no sólo por razones de política sino también en la práctica ya se hayan eliminado definitivamente.
Tatiana Pérez, Telesur
Usted hace una recomendación para que el próximo Fiscal General de la Nación, próximo a elegirse, sea independiente y trabaje con transparencia, ¿Cree usted que parte de la lentitud en los casos se debe a la falta de independencia que existe entre el gobierno y la Fiscalía?
Profesor Alston: La respuesta es bien sencilla: No. Mi comentario no es una crítica hacia el actual Fiscal General. Lo que yo manifiesto es que el sistema constitucional de Colombia depende sobremanera del sistema de contrapesos que existe y el mismo modo en que el gobierno colombiano ha estado dispuesto a invitarme a mí como un contrapeso extranjero, también conviene a un gobierno reconocer que le conviene una fiscalía auténticamente independiente. Claro, esto puede menoscabarse con un nombramiento desafortunado.
Periodista Constanza Vieira IPIS.
Tengo una pregunta para el sistema internacional de Naciones unidas, a la comunidad internacional. Estos casos se viene denunciando aquí desde hace muchísimos años, las ejecuciones extrajudiciales, la Oficina donde estamos ha incluido desde hace varios años en sus reportes este fenómeno, y yo me pregunto escuchándolo a usted. Usted como relator viene solamente cuando ya puede decir el problema está empezando a solucionarse. Cuántas muertes podrían haberse evitado si la visita de los relatores tuvieran otras formas de ser citadas, así sea 95 o 102, yo me pregunto desde ayer cuántas muertes se hubieran podido haber ahorrado si la comunidad internacional y la ONU hubieran reaccionado de una manera más rápida?
Profesor Alston: Vaya es un nuevo enfoque, usted está diciendo que es culpa mía que se hayan llevado a cabo estas ejecuciones. Su pregunta es de lo más compleja.. Mire, yo sé muy bien cuál es el rumbo por el que usted está yendo, a mí como experto en derechos humanos me corresponde fijarme en las deficiencias de los gobiernos y yo no quiero que piensen que estoy dando demasiado crédito al gobierno colombiano. Al mismo tiempo, el hecho de que el gobierno colombiano haya acogido esta Oficina durante los últimos 10 años, el hecho de que haya tenido que lidiar con informes que, desde luego yo sé que no quiere y no desea, indica un compromiso que muchos países no han demostrado en años recientes. En relación a mi propia posición yo dependo completamente de los gobiernos, para tener acceso a un país. Yo tengo una larga lista de países a los cuáles he pedido una invitación y no me la han cursado. El hecho de estar aquí es importante y yo espero que se esté pasando una nueva página. A lo mejor si hubiera venido un año antes habría tenido un impacto, a lo mejor, no le sabría decir.
Laura Jaramillo, la Silla Vacía.com:
Usted ha hablado de los Falsos Positivos y el papel de los militares, cuáles serían las repercusiones para los militares y las altas esferas del gobierno si es que llegaran a aceptar esto?
Profesor Alston: Creo que en mis comentarios yo he demostrado los dos lados de la moneda. Quiero ser realista. En cuanto al costo, los conservadores, los nacionalistas, van a decir esto es un gran bochorno para Colombia porque estamos admitiendo que estamos ejecutando sistemáticamente a una cantidad importante de jóvenes. Esto sería un completo error,. Yo creo que vemos a cantidades de militares por doquier en el mundo con obligación de participar más abiertamente en estos debates. No quiero hablar mucho de Estados Unidos en estos momentos, pero si se fijan el debate sobre las bajas civiles en Afganistán por una parte está el jefe de las fuerzas armadas diciendo hay que poner fin a esto, hay que cambiar las política y uno se da la vuelta y dicen los militares americanos son unos cobardes, han suscitado un gran deshonor. Hay que verlo desde el lado de un Ejército que pueda reconocer esto y un gobierno que se puede manifestar y decir lo que la gente ya sabe. A mí me parece que las pruebas son abrumadoras, yo no creo que se pueda poner en entredicho y yo creo que el gobierno solo se podría fortalecer con esto su credibilidad, se reforzaría su capacidad de seguir adelante armando una eficaz fuerza armada, y yo pienso también que el reconocimiento general de la comunidad internacional sería también de gran valor.
Laura Gil , El Tiempo:
Una precisión, a usted le dijeron que la directiva 29 ya no está en vigencia o que el sistema de recompensas ya no está en vigencia porque a la Comisión del Senado que investiga los Falsos Positivos le han dicho que la directiva 29 ha sido modificada pero que el sistema de recompensas sigue en pie, entonces qué fue exactamente lo que le dijeron?
Profesor Alston: Sigo esperando sabe usted. Pero tengo razones para pensar que pronto recibiré una respuesta contundente del gobierno sobre este particular y de no recibirla, desde luego va a figurar en mi informe.
Adriana Cuellar, Colectivo José Alvear:
Quiero comentarle que las organizaciones sociales tenemos documentadas una serie de cifras frente a las desapariciones forzadas que en los últimos meses han aumentado porque, según nuestro análisis, las ejecuciones extrajudiciales se están realizando, si podríamos decir, muy bien. Es decir, no se descubren fácilmente y segundo, las familias tienen mucho temor a denunciar. Yo quisiera saber si usted en su informe va a tener en cuenta esta alta relación que hay entre la desaparición forzada y las ejecuciones extrajudiciales y segundo, si usted tuvo en cuenta este punto para preguntárselo al gobierno de qué piensa de las cifras de desaparición forzada en aumento, frente a las ejecuciones supuestamente en disminución.
Profesor Alston:
Me parece que su pregunta es muy acertada es algo que fue señalado a mi atención con muchos de mis interlocutores, con mucha de la gente que yo hablé hay muchas preocupaciones en torno a las desapariciones forzadas. La razón principal por la cual, yo no estoy celebrando esa disminución en las ejecuciones es porque hay que esperar si esa disminución no ha estado acompañada en un aumento correspondiente en las desapariciones. Eso sería un gran revés. Hay pruebas anecdóticas en cuanto a un aumento significativo, ahora bien no se han demostrado todavía, por eso va a ser muy importante mirar cómo evoluciona en los próximos meses esta situación.
Adriana Rojas, Radio ONU:
Tiene usted alguna recomendación para las familias que viven en los sitios más peligrosas. Qué les diría usted acerca de este problema.
Profesor Alston: Es una cuestión que tiene que ver con la seguridad y yo sé que esto les va a parecer raro pero yo no he venido aquí como experto en materia de seguridad. Yo puedo hablar con la contundencia con la que hablo porque yo me especializo en ejecuciones extrajudiciales, hubiera tenido que hacer una misión muy distinta y hablar con otro tipo de gente para contestar su pregunta.
Bien, quiero manifestar que me parece que el nivel de interés sobre este particular es sumamente alentador. Quiero recalcar lo que se acaba de plantear el problema de las desapariciones forzadas es parte del mismo estado de cuentas y espero que en los próximos meses no vayamos a ser testigos de un aumento en desapariciones forzosas. Para terminar quiero manifestar que yo espero que los problemas preponderantes que han caracterizado los años 2004, 2005 hasta 2008 se reconozcan claramente, que lo reconozca el gobierno y se tomen nuevas medidas eficaces para dar más eficacia al sistema de justicia de este país y que se pondrá fin a esa impunidad que han disfrutado hasta la fecha aquellos que han realizado estas ejecuciones. Pienso firmemente que no hay nada que más pueda convenir, tanto al Ejército como al gobierno, que ir adelante por este rumbo. Tanto las negaciones y las dilaciones llevan mucho tiempo y energía, desperdician los recursos que son indispensables para realmente llevar a cabo al gobierno.