Para la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en Colombia, es un honor y un gusto compartir esta mañana con todas y todos ustedes.
Antes de comenzar quiero rendir un homenaje a todas las personeras y personeros presentes en este recinto, y reconocer que sin su labor no sería posible el avance y la profundización de la democracia.
La Oficina que represento siempre ha tenido claro que la institución de la personería municipal es uno de los más importantes interlocutores en las tareas de observación que desarrollamos en el terreno y que responden al mandato que hemos concertado con el gobierno nacional.