Bogotá 10 de diciembre de 2022. Muy buenos días, les saludo en nombre de Juliette de Rivero la Representante en Colombia del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, quien si bien no nos puede acompañar hoy, le encantaría estar aquí. Esta no es una ceremonia multitudinaria, sino íntima, profundamente simbólica y si me lo permiten, también solemne, entre un grupo de personas que nos unimos por una causa común, en torno a un país rico, hermoso y diverso, con el que estamos comprometidos profundamente.
Hoy 10 de diciembre conmemoramos el Día Internacional de los Derechos Humanos y lanzamos a nivel mundial la campaña de los 75 años de la adopción de la Declaración Universal de Derechos Humanos. Un texto que para la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos es fundamental, y para la historia del mundo fue transformador.
También tengo el honor de inaugurar y plantar con ustedes el primer Bosque de los Derechos Humanos, en Colombia, en la Reserva Thomas van der Hammen, rodeando al Bosque de la Reconciliación y la Paz, que está en el centro de este lugar, y como símbolo de la protección de los derechos humanos.
Esta plantación que haremos conjuntamente significa la unión a la que nos convoca la Declaración de Derechos Humanos: a Estados, a sociedad civil, a personas de distintas nacionalidades, a distintas generaciones, para defender la vida digna, la libertad y la justicia para todas las personas, y no dejar a nadie atrás.
Ayer el Alto Comisionado Volker Türk recordó el preámbulo de la Declaración Universal de Derechos Humanos, para decir que en muchos lugares del mundo, y también en Colombia, “es el desprecio por los derechos humanos” lo que “ha resultado en actos bárbaros que han ultrajado la conciencia de la humanidad”.
La Declaración Universal reconoció una dignidad común, que compartimos todas, todos y todes por igual. Pero también, fue un documento universal que nos permitió ponerle nombre a distintas formas de barbarie. Al mismo tiempo, motivó a tantas personas a levantarse por cada uno de los derechos ahí plasmados, a veces arriesgando tanto, o sacrificándolo todo.
En Colombia esa defensa de derechos humanos la han querido acallar con el asesinato de defensores y defensoras de derechos humanos, que lloramos por decenas todos los años. Nosotros este año hemos documentado el homicidio de 89 defensores y estamos en proceso de verificar 31 homicidios más. Varias de las personas defensoras asesinadas eran indígenas, afrodescendientes o integrantes de juntas de acción comunal. Pero las balas, las amenazas, los ataques no han logrado acallar a la sociedad civil colombiana, vibrante, resiliente, creativa y valiente.
La peor parte del impacto de las crisis de derechos humanos siempre la soportan los más marginados, los más excluidos, entre ellos: las mujeres, niños, migrantes, pueblos indígenas, desplazados internos, personas con discapacidad, personas mayores, pueblos étnicos, y sectores LGBTIQ+.
Pero hoy 10 de diciembre es un día también para la esperanza, porque la garantía de derechos humanos nos encamina hacia un futuro mejor, que se basa en la justicia y la igualdad para todas las personas. Quisiéramos que eso también sea representado por cada uno de estos árboles, y que cobijen a Colombia, y simbolicen cómo, la labor de cada uno de los defensores y defensoras de derechos humanos de este país, y del Mundo, tanto de quienes nos acompañan, como quienes nos fueron arrancados violentamente, contribuye a construir un mundo más justo, libre y dignificante para las generaciones más jóvenes.
La plantación de este Bosque y su presencia hoy, son una oportunidad para recordar el consenso previsto en la Declaración Universal de Derechos Humanos y reconocer, una vez más, esa dignidad que nos une a toda la humanidad, y cuyo reconocimiento es el camino más firme para la paz.
Muchas gracias
Intervención de Monserrat Solano, Representante Adjunta de la Oficina en Colombia del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos Día Internacional de los Derechos Humanos