ONU destaca reducción, por ejemplo, en Putumayo y Caquetá, donde hay fuerte presencia de carteles.
Los municipios de Roberto Payán y Maguí, en Nariño, y San José del Guaviare, que durante años estuvieron en el top de los diez del país con más cultivos ilegales, salieron de esa lista y redujeron las hectáreas sembradas con coca y marihuana.
Esa es una de las principales conclusiones del informe presentado este jueves por Naciones Unidas, que tal como lo reveló EL TIEMPO en junio pasado, reconoce que en el 2012 hubo una caída histórica en la siembra y producción de drogas ilegales en casi todo el país. Fue del 25 por ciento.
La región Pacífica, que en el 2008 tenía casi 30.000 hectáreas, empezó a tener una reducción gradual cada año hasta llegar, en el 2012, a 18.900 hectáreas.
Esa misma tendencia se ve en la región Meta-Guaviare, que en el 2006 tenía una de las mayores producciones de coca, llegando a las 20.540 hectáreas sembradas. El año pasado esa zona tenía apenas 6.550 hectáreas.
Putumayo y Caquetá, otra de las regiones con fuerte presencia de carteles de la droga y de grupos armados, bajó de 17.221 hectáreas, en el 2006, a 9.843 el año pasado.
El delegado de la ONU contra la droga y el delito, Bo Mathiasen, dijo que el reto de Colombia es mantener esa tendencia y fortalecer la sustitución de cultivos.
Según el informe, uno de cada cuatro municipios del país tiene hoy cultivos de coca (25 por ciento), y un 3 por ciento del total de estas poblaciones (280) presenta una amenaza muy alta de empezar a sembrar.
El Catatumbo, en Norte de Santander, donde campesinos protagonizaron un paro que duró casi dos meses, es uno de los pocos que mostró incremento del área sembrada con coca.
Aumentó en parques
Otro de los aspectos que resaltó la ONU es que 21 de 57 Parques Nacionales Naturales tienen cultivos de coca. De 3.208 hectáreas sembradas en el 2011, se pasó a 3.379 hectáreas en el 2012, lo que representa el 7 por ciento del total nacional detectado.
Asimismo, preocupa el alto número de plantaciones en los resguardos indígenas, que aunque se redujeron en un 8 por ciento, actualmente tienen 5.756 hectáreas cultivadas, que corresponden a un 12 por ciento de la coca que se cultiva en el país.
La ministra de justicia, Ruth Stella Correa, anunció que en lo que queda del 2013 y el 2014, el Gobierno destinará 15.000 millones de pesos para enfrentar el narcotráfico a nivel regional.
La Policía Antinarcóticos reveló, además, una estrecha relación entre los narcotraficantes y la minería ilegal. “Lo que está sucediendo es una migración hacia otros métodos de financiación. Algunos se siguen financiando directamente de la producción del clorhidrato de cocaína y otros, simultáneamente, se están financiando de la minería criminal”, dijo el general Luis Alberto Pérez, director de Antinarcóticos.
Durante este año, las autoridades han fumigado 36.000 hectáreas de cultivos ilícitos, y la meta es regar con glifosato 100.000 hectáreas.
De igual manera, se espera que al finalizar el 2013 se hayan erradicado manualmente 30.000 hectáreas de hoja de coca. Hasta ahora, han sido erradicadas 8.501 hectáreas.
REDACCIÓN JUSTICIA
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