Skip to main content
Noticias

Arauca, en la mira

By 30 de julio de 2012No Comments

Cualquier esfuerzo en Arauca será en vano si el dinero del petróleo no se traduce en mejoras de la calidad de vida de sus habitantes, acostumbrados a ver cómo se despilfarra en obras faraónicas.

Arauca no consigue despertar de su pesadilla. Suele decirse que la región pasa por el peor momento cuando vuelven las pésimas noticias sobre el innegable incremento de los ataques terroristas, los atentados contra la infraestructura y los secuestros de empresarios relacionados con la industria petrolera, pero después viene un momento peor. Hoy reina la zozobra; todo el mundo tiene miedo. Como dijo el taxista sin nombre entrevistado por este diario: en el departamento «hay que ser ciego, sordo y mudo para vivir tranquilo».

En marzo, después de sufrir un cruento ataque guerrillero, las Fuerzas Armadas dieron a las Farc un durísimo golpe, que demostró que el Ejército y la Policía están en capacidad de reaccionar ante los avances de los violentos.
 
Sin embargo, cuatro meses después, a pesar de la orden gubernamental de atacar con mayor contundencia a los frentes de las Farc y el Eln que han ejercido un dominio efectivo en parte del territorio araucano durante años, la situación no mejora. Según panfletos que circulan por la región, todo aquel que trabaje en el sector petrolero y se niegue a «arreglar» se convierte en «objetivo militar» de un par de grupos que, en la defensa de lo que tratan de hacer suyo, han reaccionado con toda su violencia a la ofensiva de las Fuerzas Armadas.
 
La arremetida es resultado, paradójicamente, de los cambios en la repartición de las regalías que trajo el acto legislativo aprobado el año pasado y que logró frenar su desvío indebido hacia tales agrupaciones.
 
No contar con dichos dineros las ha obligado a regresar a la extorsión de los representantes de un sector que lidera las exportaciones del país y que permite financiar la salud, el agua y la educación de los colombianos más pobres.
 
Por eso, no es poca cosa lo que está en juego en Arauca. El Gobierno está poniendo a prueba su capacidad de neutralizar a los ‘señores de la guerra’ para abrirle paso a la líder de sus locomotoras. Una tarea que necesita aliados, entre ellos a Venezuela.
 
Al respecto, inquieta escuchar al alcalde de Arauca, Luis Emilio Tovar, quien no solo sugiere que el territorio vecino sigue siendo apacible retaguardia de la guerrilla, sino que reconoce un hecho gravísimo: pese a lo crítico del cuadro, no tiene, ni ha tenido, contacto alguno con las autoridades del gobierno bolivariano. Uno de los temas prioritarios en la hoja de ruta de esta nueva etapa en la relación binacional era el trabajo conjunto de las autoridades de ambos países para lograr la tranquilidad de los ciudadanos en las zonas limítrofes. Aquí, este objetivo no se ha cumplido y corresponde a las instancias pertinentes trabajar para que así sea.
 
De igual forma, poco servirá el esfuerzo si no se cuenta con el apoyo de los empresarios del área, quienes, en algún momento y actuando unidos, tendrán que renunciar al camino fácil del acuerdo con la guerrilla para el pago de una ‘vacuna’, decisión que debe contar, por supuesto, con respaldo efectivo de las Fuerzas Armadas en pleno.
 
La causa también debe disponer del compromiso de un cierto sector de la clase política, que debe renunciar a su costumbre de ponerle una vela a Dios y otra al diablo. Pero nada de esto servirá si el dinero del petróleo no se traduce en mejoras palpables en la calidad de vida de unos habitantes acostumbrados a ver cómo se despilfarra en obras faraónicas e inconclusas, como el velódromo o el parque histórico Los Mártires.
 
El reto, entonces, es sumar aliados en la inaplazable tarea de llevar la tranquilidad necesaria para disfrutar de la prosperidad tantas veces aplazada para esta región. Arauca y sus habitantes lo merecen.

http://www.eltiempo.com/opinion/editoriales/arauca-en-la-mira-editorial-el-tiempo_12080031-4 

Leave a Reply