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Comunicados

Día Internacional de la mujer

By 8 de marzo de 2009diciembre 8th, 2021No Comments
 La Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Navi Pillay, publicó la siguiente declaración en el marco del Día Internacional de la Mujer

La discriminación profundamente arraigada contra las mujeres en todas las esferas –políticas, económicas, sociales y culturales- debilita a la sociedad en su conjunto.

Los efectos negativos de la discriminación y los defectos estructurales de la sociedad son inevitablemente magnificados –la mayoría de veces de forma drástica- tanto por el conflicto y los desastres naturales, como por las crisis provocadas por el hombre. La actual crisis económica global, por ejemplo, probablemente puede tener un desproporcionado impacto sobre millones de mujeres, quienes ya hacen parte de la mayoría de personas pobres y con privaciones.

En muchas sociedades –quizá en todas las sociedades- los derechos económicos y sociales de las mujeres corren el riesgo de ser restringidos cuando la crisis se profundiza. Informes actuales indican que mientras las oportunidades de trabajo disminuyen, el acceso a empleo para los hombres está más asegurado que para las mujeres. En una medida más grande que la usual, ahora las mujeres se ven forzadas a aceptar empleos marginalizados y mal pagados, que anteponen los derechos básicos y los servicios, incluyendo educación y salud, con el fin de asegurar la comida y la vivienda.

A no ser que se adopten políticas de género, temo que podamos ser testigos de un serio retroceso en áreas en las cuales obtener el progreso ha tomado décadas.

Para comenzar, un ejemplo exitoso, la década pasada aseguró esquemas de microcrédito que ofrecieron pequeños préstamos a las mujeres más pobres en varios países. Lamentablemente, es probable que estos pequeños préstamos no garantizados, corran el riesgo de ser cortados. Esto podría tener efectos devastadores sobre las mujeres quienes no tienen ninguna otra fuente de financiación para alcanzar un sustento sostenible.

La gran mayoría de los ministros y asesores financieros todavía hoy son hombres, quienes están diseñando planes para resolver la crisis financiera, que en mayor o menor grado afecta a todos los países del planeta. El éxito de los planes complejos para prevenir los horrores de la crisis, y posteriormente estimular el restablecimiento, dependerán de un significativo acuerdo en el cual las políticas tomadas tengan en cuenta completamente los derechos económicos de corto y de largo plazo, como las necesidades y habilidades de las mujeres que representan la mitad de la población. Para que esto pase, claramente las mujeres deben ejercer sus derechos a participar en el proceso de toma de decisiones.

Numerosos estudios han mostrado que, en tiempos difíciles, las mujeres y las niñas están expuestas a grandes riesgos de violencia como resultado de las frustraciones y la desesperación que afecta a las familias y a las comunidades. Claros vínculos han sido trazados entre estado de indigencia y violencia, inadecuada vivienda y violencia, y desempleo y violencia. Además de la sensibilidad de género y de las medidas económicas no discriminatorias, se necesitarán políticas que tengan en cuenta las exigencias de las mujeres en cuanto a acciones de justicia y reparación.

La crisis financiera debería ser vista como una razón urgente para acelerar el avance de los derechos de las mujeres, y no como una razón para posponer mejoras fundamentales en la legislación y la política, y en su implementación hasta que lleguen los tiempos de calma financiera. La dirección hacia la igualdad de derechos y de oportunidades no es un lujo, es un deber económico y la piedra angular de los derechos humanos universales. No es una coincidencia que algunos de los países más pobres del mundo, con más conflicto, sean también los lugares donde los derechos de las mujeres son menos respetados.

Y, debería ser una trivialidad que, para que todo – o siquiera algo- de lo anteriormente dicho se materialice, la cooperación entre hombres y mujeres va a ser vital.

El más contundente fracaso financiero de los pasados años pudo ser mitigado por los varones que dominaron los ministerios y las instituciones financieras. Para que salgamos del aprieto que está afectando a todas las sociedades, a todas las razas, a mujeres y a hombres, de una manera que no podíamos imaginar hace un año, ellos necesitarán la ayuda calificada de las mujeres diseñando políticas y en posiciones de dirección, así como en todos los niveles y en todas los rincones donde ellas se puedan desempeñar.

https://hchr.hrev.org/wp-content/uploads/2009/03/cp0907.pdf


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