Desde noviembre del 2011 cuando Rodrigo Londoño Echeverri, alias ‘Timochenko’, fue nombrado como el jefe máximo de las FARC, la guerrilla sorprendió a buena parte del país por sus mensajes que utilizaban un lenguaje que dejaba entrever la posibilidad de un diálogo como salida al conflicto armado. En sus escritos se leían frases como esta: «vale la pena intentar romper el círculo maldito y apostarle más bien a la reconciliación y a la paz».
Sin embargo, en este nuevo comunicado, las FARC deja de lado los guiños que habían hecho ante un posible interés por el diálogo y le lanza contundentes frases al presidente Juan Manuel Santos como esta: «Basta ya del cuentecillo de la llave (de la paz) oculta en el bolsillo».
En el texto, que está fechado el 22 de julio del 2012, esa guerrilla hacen un repaso a los acontecimientos de los últimos meses del país: la aprobación y posterior hundimiento de la reforma judicial en el Congreso; el pedido en extradición del general Santoyo a Estados Unidos por supuestos nexos con el narcotráfico; la detención de ‘Fritanga’; la incursión del general Naranjo como asesor de seguridad en México; y hasta la caída del Súper Tucano, son hechos que tilda de bochornosos y que sirvieron para «que Colombia entera aterrice del mundo de ilusiones forjado largamente por la propaganda oficial».
Argumenta también que para una solución política necesariamente se necesitan «profundas reformas en el campo institucional, en materia de distribución de la tierra y las riquezas, en cuestión del proyecto económico de país, del papel a desempeñar por las fuerzas armadas, de la atención social de los colombianos (…) Y si esto no fuera posible con el actual gobierno, habrá que llevar al poder a otro que sí tenga esa disposición».
Luego de tildar a la clase dirigente actual de «corrupta», hace referencia a la llegada de «un movimiento de colombianos honestos por el poder, que abra la esperanza en el oscuro panorama que le depara al país continuar bajo la égida de una u otra de las seguras alternativas que planteará la oligarquía en el 2014». En ese sentido dice que es necesario un gobierno «amplio y pluralista para por fin soltar las amarras que nos atan a los colombianos a la horrible noche de la violencia».
En las siete páginas que tiene el comunicado, las FARC apoyan la promoción de una Asamblea Constituyente en el sentido de que sea una herramienta «que tenga la potestad de recomponer por completo al país».
Finalmente, el comunicado concluye con un llamado a continuar «su lucha» que iniciaron hace 48 años y expresan que «solo una transformación profunda de las condiciones vigentes en nuestra patria puede posibilitar y garantizar la paz (…) Hoy podemos asegurar que un diálogo lejano y a espaldas del país, como lo pretende Santos, sólo terminará por intensificar más la confrontación».