A orillas del río Magdalena, en jurisdicción de Gigante (Huila), en medio de las cordilleras Oriental y Central, unos tres mil hombres trabajan día y noche para acelerar las obras de construcción de la casa de máquinas, el vertedero y la presa de lo que será la Hidroeléctrica de El Quimbo, una de las 17 obras que se adelantan en el país para ampliar la capacidad energética de Colombia y que deberá estar lista a finales del próximo año.
Serán 12 millones de metros cúbicos de materiales los que se usarán en la construcción de este gigante energético, que inundará 8.586 hectáreas productivas para generar cerca de 400 gigavatios de energía que se interconectarán a la red nacional.
Este proyecto, que sin duda será un soporte que garantizará el suministro de energía hasta 2018, también provocará un desplazamiento de un poco más de 3.000 personas, de acuerdo con el censo realizado entre 2009 y 2010 por Emgesa, propietaria de El Quimbo.
Si bien el proyecto ha logrado un avance del 42%, pese a los problemas con la comunidad, que ha rechazado la ejecución de la hidroeléctrica, hay preocupación por la invasión de los predios que adquirió Emgesa para reasentar a 1.764 personas que vivían en la zona donde se construye la obra. Así lo señaló Lucio Rubio Díaz, director general de Endesa en Colombia, quien explicó que las otras 1.272 personas no residentes en la zona se reubicarán laboralmente.
Rubio sostiene que si bien están a menos de un año de cumplirse el plazo para terminar las obras, los procesos están en una etapa que facilitará la agilidad en su ejecución, lo que permitirá iniciar el llenado del embalse en el segundo semestre del próximo año.
El empresario recalcó que la compañía ha cumplido todos los compromisos ambientales y contractuales con las comunidades de Gigante, El Agrado, Garzón, Tesalia, Altamira y Paicol, y que pese a la oposición de algunas ONG se han podido poner en marcha proyectos productivos de agricultura y ganadería que son un ejemplo para las personas que hasta ahora están tramitando su compensación.
En Gigante hay varios proyectos agrícolas que ya están generando ingresos a sus dueños y están abriendo puestos de empleos. Estas personas son capacitadas por el Sena durante seis meses, período durante el cual reciben $500 mil pesos de sueldo, para luego recibir el capital semilla para su implementación y desarrollo. Para ello la empresa ha destinado $28 mil millones.
Como en todos los procesos, hay algunas personas que recibieron la compensación en efectivo y se la gastaron y son ahora ellos los que lideran las protestas para que la compañía les dé más recursos.
Un campesino de la zona señaló que “con Quimbo o sin Quimbo, en Gigante se sigue bebiendo, lo que pasa es que la gente debe ser responsable con la compensación; si no, terminarán peor de lo que estaban antes”.
Si bien el director de Endesa señala que el censo está cerrado, se vincularon 50 personas adicionales y se incluirán 114 más que se verán afectadas por las vías sustitutivas que se construirán en la zona.
Rubio señaló que hay solicitudes para incluir en el censo a 10 mil personas, las cuales en su gran mayoría son traídas de otros departamentos, como el Cauca.
Hoy el proyecto ha invertido US$350 millones de los US$837 millones que costará la hidroeléctrica, que en diciembre del 2014 deberá estar cumpliendo los compromisos de despacho de energía.
Contradictores del proyecto sostienen que la inundación de la zona y el desvío del río destruirán una gran parte de la flora y la fauna y que esto no se debe permitir. Frente a esta posición, la compañía explicó que se destinarán recursos para la preservación del bosque. Además, se pusieron en servicio seis estaciones climatológicas para monitorear la zona y determinar si se crean microclimas que afecten la parte ambiental, como lo han denunciado grupos ecológicos.
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