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Disturbios por el paro llegaron hasta el casco urbano de Tunja

By 22 de agosto de 2013No Comments

El paro agrario ha bloqueado las vías de Boyacá. «Protesta se salió de control», dice el gobernador.


Un SOS lanzó el gobierno de Boyacá para frenar la ola de violencia que sacude a este departamento, el más afectado tras el tercer día del paro agrario en el país.
 
Los disturbios se extendieron hasta Tunja, donde un grupo de encapuchados se enfrentaba a la Fuerza Pública en la noche de este miércoles. Manifestantes quemaron algunos elementos en las calles mientras efectivos del Escuadrón Antidisturbios de la Policía (Esmad) desplegaron un dispositivo en la capital boyacense para intentar controlar la situación.
 
La situación se presentó al cierre de la jornada que estuvo marcada por manifestaciones y disturbios en las principales vías de todo el departamento. (Fotografías del tercer día de paro)
 
“El llamado es al señor presidente Juan Manuel Santos y su gobierno para que por favor le presten la atención que merece el paro en Boyacá; la protesta se salió de control y la problemática crece a medida que avanzan los minutos”, dijo Juan Carlos Granados, gobernador de Boyacá.
 
Allí no solo continuaban los bloqueos a las vías que conducen de Tunja a Bogotá, Chiquinquirá y Paipa, sino que los manifestantes quemaron una tractomula y un camión y atacaron a piedras una caravana de carros particulares.
 
La tractomula era propiedad de Benedicto Infante, de Duitama, quien había descargado material en Tibitó (frente a Tocancipá) y a la altura del sector Casaverde, en la vía que va de la capital del país a esta región, fue sorprendido por los manifestantes, quienes lo obligaron a descender del automotor, al que luego le prendieron fuego.
 
Según las autoridades, entrada la noche de este miércoles las protestas ya dejaban 35 vehículos, entre buses y carros particulares, averiados.La empresa de transporte de pasajeros Coflonorte, una de las más importantes de la región, dice que pierde 700 millones de pesos diarios por el paro, sin contar con los daños sufridos en sus vehículos por vidrios rotos y llantas pinchadas. (Lea además: Autoridades informaron que han capturado a 98 personas por el paro)
 
El ingreso y salida por vía terrestre al departamento es casi nulo, pues los manifestantes tienen la estrategia de realizar bloqueos relámpagos en diferentes sitios de las vías para evadir los controles de la Policía.
 
Sin embargo, tres bloqueos registrados entre las 7:30 de la noche y las 9:30 de la noche en la vía Panamericana, entre Popayán y Cali, fueron superados por la Policía.
 
El primero bloqueo se presentó a la altura de la vereda La Puentecita, en jurisdicción de Piendamó. Allí, indígenas y campesinos atravesaron troncos de árboles y piedras y taponaron la vía. A unos 100 metros del lugar hicieron lo mismo, pero hacia las 8:30 de la noche, con gases lacrimógenos, fue despejada la vía.
 
Lo propio ocurrió en el sector de Pescador, en Caldono, donde otros manifestantes impedían en la paso de vehículos.
 
Esperando vía
 
Esto tiene a cientos de viajeros en ascuas no solo en los terminales locales sino en la terminal de Bogotá, donde suspendieron el despacho de buses a la región. Ese es el caso de Alcira Gómez, de 56 años, quien estuvo este miércoles sentada con sus maletas en el piso del módulo rojo del Terminal de Transporte por casi 19 horas buscando que le vendieran un pasaje para poder llegar hasta su casa en Villa de Leyva.
 
“Yo vine a Bogotá a hacer unas vueltas; me iba a quedar hasta ayer (martes), pero ahora no tengo más plata y por eso me toca esperar a que me solucionen algo”, dijo Gómez.
 
Igualmente, el agro y la industria se encuentran damnificados. En los municipios lecheros empiezan a sentir el rigor del paro. En Oicatá regalaron cuatro mil litros leche; en Belén hay represados al menos 30.000 litros y en San Miguel de Sema, otros 20.000 litros. Según Víctor Manuel Fajardo, presidente de Fabegán, a diario se pierden 300.000 litros de leche, producidos por ocho mil familias boyacenses que pierden a diario 270 millones de pesos con el paro.
La situación también golpea a los industriales. Jairo Acevedo, gerente de Tractec, deberá enviar a vacaciones obligatorias a sus 95 trabajadores, pues la materia prima para la elaboración de sus productos se encuentra en puerto.
 
Ante esto, el secretario general de la Gobernación, Fabio Tadeo Bustos, señaló que la situación es “muy, pero muy grave”, y dijo que están realizando trámites urgentes con el Gobierno para que se realice una mesa de concertación regional en la que se analice la problemática, en asocio con Cundinamarca. Y anunció que se espera contar con los ministros de Interior y Agricultura.
 
Las víctimas del paro en la vía Panamericana
 
Desconsolado miraba este miércoles Bernice Lucumí los hierros retorcidos de la buseta en la que invirtió todos sus ahorros y que terminó devorada por el fuego en medio del paro agrario y campesino, en la vereda El Cairo, de Cajibío (Cauca), en plena vía Panamericana.
 
Lucumí y los 20 pasajeros se arriesgaron a pasar por esta zona el martes en la tarde y quedaron en medio de un enfrentamiento de unos 1.000 campesinos e indígenas y la Policía. Él y los ocupantes se bajaron para buscar un sitio seguro, mientras que el vehículo fue volcado por los manifestantes para hacer una barricada.
 
El conductor no pudo evitar que terminara en llamas el automotor, por el que había pedido un préstamo de casi 30 millones de pesos, los cuales debe pagar en cuotas mensuales hasta el 2017.
 
“¿Cómo terminar ahora esta deuda, cómo recuperar el dinero que invertí, si la buseta no estaba asegurada, y cómo seguir manteniendo a mi mujer y a mi hija de 2 años?”, se preguntaba Lucumí, quien por más de una década ha vivido recorriendo la carretera Panamericana como conductor intermunicipal, tiempo después de que tuvo que salir huyendo de Suárez (Cauca) por las presiones de los paramilitares para radicarse en Cali.
 
Al mismo lugar llegó este miércoles Libardo Tulcán, de 45 años, en busca de noticias del carro cisterna que conducía, con 7.000 litros de leche, al cual los manifestantes le pincharon las llantas. Tenía esperanzas de encontrarlo intacto, pero al llegar al sitio también encontró el carro, todavía humeante, al lado del de Lucumí.
 
En el corregimiento de José María Hernández, del municipio de Pupiales (Nariño), un hombre que se movilizaba en su motocicleta falleció en la noche del martes, tras colisionar contra árboles y piedras que impedían el paso por la vía.
 
Pedreas en calles de Bogotá
 
Las manifestaciones de apoyo al paro agrario realizadas por estudiantes de las universidades Pedagógica y Nacional, en Bogotá, terminaron en choques violentos con la Policía. Debido a la protesta en la Pedagógica, la movilidad en el norte, por la calle 72 entre las carreras 11 y 13, se vio afectada por unas dos horas. Los manifestantes arrojaron piedras, papas bomba y atacaron a los vehículos que pasaban por el sector. De otro lado, encapuchados de la Nacional se enfrentaron a un grupo del Esmad conformado por 40 mujeres, que no permitieron el bloqueo de la carrera 30 ni la calle 26. No hubo heridos.
El martes, los estudiantes de la Pedagógica ya habían realizado un ‘pupitrazo’ que terminó en enfrentamiento con
el Esmad.
 
Intercambio humanitario’ en los llanos
 
Un grupo de cuatro policías fue liberado este miércoles por los campesinos que protestan en la vía Bogotá-Villavicencio, a la altura de Pipiral, tras intervenir ante los labriegos la Defensoría del Pueblo del Meta. Los uniformados terminaron retenidos en medio de las refriegas, luego de que 26 manifestantes fueron detenidos por la Policía. Estos también fueron liberados.
 
Este miércoles, 10 personas resultaron heridas tras las peleas, y un campamento de la protesta fue desmantelado por el Esmad.
 
Botan la leche en Nariño
 
Luego de ordeñar sus cinco vacas, Jorge Portilla dice que no tuvo otra opción, en su pequeña parcela del municipio de Guachucal (Nariño), que regar los 30 litros de leche y perder los 25.000 pesos. “Por el bloqueo en la vía Panamericana entre Ipiales y Pasto, los productores estamos prácticamente botando la leche;o nos queda otra alternativa”, dice, y explica que a las dos empresas que almacenan la leche les prohibieron recibir el producto. En ese municipio, por el paro se están perdiendo 120.000 litros diarios de leche (unos 100 millones de pesos).
 
CAROLINA BOHÓRQUEZ
Enviada Especial de EL TIEMPO
TUNJA
Y REDACCIÓN BOGOTÁ, CAJIBÍO Y PASTO

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