Algunos países con una enorme riqueza natural han atravesado por escenarios de reconciliación. ¿Cómo gestionaron el medio ambiente después de la guerra? ¿Qué puede aprender Colombia de ellos?
Colombia se enfrenta a una doble paradoja cuando hablamos de conflicto armado y biodiversidad. Esto obedece a que nuestra guerra se ha librado donde existe la mayor riqueza ambiental.
Ocurren dos cosas: o la guerrilla es la mayor destructora del medio ambiente con ecocidios como los derrames de crudo que contaminan ríos y la deforestación indiscriminada para la construcción de laboratorios procesadores de drogas con químicos dañinos para los ecosistemas, o hace las veces de guardabosques, pues esas zonas sirven de escondite para los grupos armados y quedan blindadas frente a la inversión privada, la ganadería extensiva o cualquier actividad agrícola que cambie los usos del suelo.
Históricamente, la conservación y el aprovechamiento de los recursos han pasado a un segundo plano en tiempos de guerra. Desde el fin de la II Guerra Mundial, la mayoría de los sitios más biodiversos del mundo han sido afectados por las balas. Pero, “a pesar de esta evidencia, no hay esfuerzos sistemáticos por entender el impacto de la guerra sobre los ecosistemas y cómo podemos contribuir para la paz”, comentó Julia Gorricho, experta en Amazonia de WWF.
Así como la paz se piensa en términos económicos y políticos, aparece una tercera consideración: los factores medioambientales. El Espectador recogió la experiencia de otros países después de firmar acuerdos de paz con grupos ilegales. En ellos, los bosques no fueron un tema menor durante el posconflicto.
Reacciones:
"El país tiene capacidad para 24 millones de hectáreas, de las cuales 17 millones son aptas para maderas comerciales, en 18 departamentos con zonas cercanas al posconflicto”. Juan Pablo Diazgranados – Viceministro de Agricultura.
"Vemos una oportunidad para que la población reinsertada y desplazada pueda empezar a rehacer su vida laboral con nuevos proyectos productivos. Identificamos 20 iniciativas de agroindustria y dos de la cadena de muebles”. Daniel Arango – Viceministro Comercio Industria y Turismo.
Es falso decir que el medio ambiente no aparece en las negociaciones. Tanto el capítulo uno (referente a tierras) como el cuatro (sobre drogas) incluyen criterios medioambientales”. Alexandra Guáqueta – Asesora del despacho del ministro consejero para el posconflicto.