La Oficina reitera a las FARC-EP que este homicidio “en persona protegida” es una grave infracción a las normas humanitarias, y le exige nuevamente que respete, sin dilación, la autonomía de las comunidades indígenas en Colombia.
Las comunidades indígenas tienen derecho a decidir sobre su forma de organización social y política, y a preservar su cultura y su territorio. Los indígenas tienen el derecho a que se reconozcan y protejan sus valores, sus costumbres y tradiciones, sus instituciones y sus prácticas sociales, políticas, jurídicas, culturales, espirituales y religiosas.
La Oficina exige a los miembros del Secretariado de las FARC-EP que se pronuncien sobre este grave crimen. Los insta de nuevo a asegurar que todos sus integrantes respeten plenamente el derecho internacional humanitario, y los derechos de las comunidades indígenas de Colombia.
La Oficina expresa sus condolencias y su solidaridad a los familiares del Mamo Mariano Suárez Chaparro, y a las comunidades indígenas en el país.
https://hchr.hrev.org/wp-content/uploads/2004/11/cp0442.pdf