La Oficina reitera su llamado a todos los grupos armados ilegales, en particular a las FARC-EP, a liberar de inmediato y sin condiciones a todas las personas privadas de la libertad y tomadas como rehenes. También reitera que la toma de rehenes es un acto cruel, inhumano y degradante, con respecto al cual no caben ni justificaciones ni excusas. Este acto constituye además una grave violación de Derecho Internacional Humanitario.
La Oficina manifiesta su solidaridad con las personas que permanecen cautivas y sus familiares. Expresa su profundo deseo de que los rehenes alcancen la libertad, sanos y salvos, en el menor tiempo posible, y recuerda que la seguridad e integridad de las personas privadas de la libertad es entera responsabilidad de sus captores.
La Oficina en Colombia comparte la alegría de esta liberación con todos los colombianos.
https://hchr.hrev.org/wp-content/uploads/2008/07/cp0816.pdf