En Colombia son miles las mujeres y las niñas que han padecido el sufrimiento y el rigor de la violencia. Mujeres y niñas indígenas, campesinas, afrocolombianas, desplazadas, líderes sociales, defensoras de derechos humanos, estudiantes, trabajadoras, mujeres de todas las edades y condiciones han sufrido ataques y agresiones contra ellas mismas y contra sus seres queridos. Han perdido hijos, hijas, padres, hermanos y compañeros; han sido víctimas de asesinatos, de violencia sexual, de secuestros, desplazamientos, desapariciones, minas antipersona, reclutamientos forzados, y amenazas. Han perdido sus tierras y sus medios de sustento. Son muchas las mujeres que han tenido que enfrentar el reto de hacerse cargo de sus familias, de reconstruir sus vidas. Todas ellas merecen nuestra admiración y nuestro respaldo decidido.
La celebración del Día Internacional de la Mujer es una ocasión propicia para recordar que la gran mayoría de las víctimas del conflicto y la violencia son mujeres y niñas. Y para reiterar que es necesario que el Estado, y la sociedad en su conjunto, inviertan todos los esfuerzos necesarios para escuchar su voz y poner a su alcance medidas de reparación justas, oportunas y eficaces que de alguna manera compensen el daño sufrido y les permitan restablecer el pleno ejercicio de sus derechos.
https://hchr.hrev.org/wp-content/uploads/2008/03/cp0805.pdf