El clima de tensión e incertidumbre generado por estos hechos solo contribuye a perturbar la estabilidad institucional del país, con grave detrimento de la democracia en Colombia.
La Oficina exige de nuevo a los violentos cesar en sus agresiones contra la población civil, y abandonar todo comportamiento que pueda causar muertes y heridas entre personas indefensas, daños materiales y zozobra generalizada.
La Oficina solicita a las autoridades tomar las medidas necesarias para castigar a los autores intelectuales y materiales de estos actos terroristas, en cumplimiento de los deberes que al Estado colombiano impone la normativa nacional e internacional en materia de derechos humanos.
La Oficina recuerda que todos los esfuerzos para garantizar la seguridad deben enmarcarse en el respeto de los derechos humanos y de las autoridades democráticamente elegidas. Sólo dentro de un Estado de Derecho la población podrá esperar respuestas eficaces a sus expectativas de convivencia pacífica y justa.
La Oficina expresa su solidaridad y acompañamiento a las víctimas, a sus familias y a sus amigos.
https://hchr.hrev.org/wp-content/uploads/2002/08/cp0223.pdf