Según información recogida por la Oficina, con ocasión y en desarrollo del enfrentamiento entre las FARC-EP y el ELN, en diciembre de 2.006, murieron violentamente varios civiles de los municipios de Arauquita y Fortul, entre ellos algunos miembros de las juntas de acción comunal. Estos homicidios provocaron desplazamientos forzados de cientos de hombres, mujeres, niños y niñas.
La Oficina insta al Secretariado de las FARC-EP y al Comando Central del ELN a impartir entre los miembros de esas organizaciones la orden de respetar estrictamente las normas humanitarias.
La Oficina reitera a ambos grupos guerrilleros que todas las personas que participan en las hostilidades tienen la obligación de respetar a la población civil.
La Oficina confía en que las autoridades competentes brindarán atención pronta y adecuada a las familias en situación de desplazamiento, y aplicarán mecanismos eficaces para evitar la comisión de nuevos crímenes de guerra y garantizar la protección de la población civil arauqueña.
https://hchr.hrev.org/wp-content/uploads/2007/02/cp0703.pdf