Al condenar estos hechos, la Oficina recuerda que los instrumentos internacionales reconocen a toda persona el derecho a promover y proteger los derechos humanos, el derecho a la libertad de pensamiento y el derecho a la libertad de expresión, y que el Estado colombiano se ha comprometido a garantizar esos derechos. La Oficina hace notar que las amenazas de muerte y el ataque ya mencionados evidencian la situación de especial vulnerabilidad que hoy enfrentan los defensores de derechos humanos y muchos periodistas en Colombia.
La Oficina pone de presente que la Declaración del Presidente de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, de abril de 2005, tras deplorar el hecho de que los defensores de derechos humanos y los periodistas sigan siendo víctimas de amenazas, ha alentado al Gobierno «a asegurar que los programas de protección de defensores de derechos humanos y otros grupos vulnerables sean integrales y eficaces».
La Oficina urge a las autoridades competentes a investigar esos nuevos hechos de amenaza y de violencia, a juzgar a sus autores y a sancionarlos con penas proporcionadas a la gravedad de sus delitos.
La Oficina expresa su solidaridad a Soraya Gutiérrez, a Hollman Morris, a Carlos Lozano y a Daniel Coronell, y a los miembros de la organización Redepaz.
https://hchr.hrev.org/wp-content/uploads/2005/05/cp0532.pdf
https://hchr.hrev.org/wp-content/uploads/2005/05/cp0532EN.pdf