(Traduccion no oficial en espanol del original en ingles)
Me encuentro profundamente consternada por informes provenientes de Colombia sobre ataques a defensores de los derechos humanos.
Ayer, Julio Gonzalez y Everardo de Jesus Puerta, miembros del Comite de Solidaridad con los Presos Politicos, fueron asesinados por personas no identificadas cuando viajaban de la ciudad de Medellin a Bogota para participar en un seminario sobre derechos humanos.
El jueves pasado otros cuatro defensores de los derechos humanos fueron secuestrados por hombres que se identificaron como «paramilitares». Los cuatro fueron llevados por los asaltantes, quienes irrumpieron por la fuerza en las oficinas del Instituto Popular de Capacitacion, una ONG de derechos humanos en Medellin.
Condeno estos ataques en los terminos mas energicos, que ocurren tan solo dos meses despues de la adopcion por parte de la Asamblea General de las Naciones Unidas de la Declaracion sobre la proteccion de defensores de los derechos humanos.
Durante mi visita a Colombia el pasado mes de Octubre, fui testigo por mi misma del nivel de inseguridad que enfrentan los defensores de los derechos humanos en Colombia, donde solo entre 1997 y 1998, 25 activistas fueron asesinados. En reuniones sostenidas con altos oficiales del Gobierno, incluyendo al Presidente Andres Pastrana, solicite a las autoridades que reconocieran publicamente la importancia del trabajo que desemperan los defensores de los derechos humanos y que adoptaran las medidas para proteger sus vidas y garantizar su labor. Les recorde tambien la importancia de finalizar el estudio de los archivos de inteligencia adelantado por la Procuraduria General.
He urgido a las autoridades colombianas a que se adelanten investigaciones amplias e independientes en los casos relacionados con los ataques contra los defensores de los derechos humanos y someter ante la justicia a los responsables de tales actos.