La Oficina en Colombia del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos considera importante recordar el derecho a la reunión y manifestación pacífica que reconocen las normas internacionales a todas las personas.
Este derecho está vinculado con el ejercicio de la libertad de expresión y de opinión que tienen todos los habitantes, ya sea para reclamar derechos fundamentales, para emitir declaraciones sobre las políticas públicas o para promover debates regionales o nacionales sobre sus temas de interés.
El Estado tiene el deber de respetar estos derechos y libertades, y de adoptar las medidas necesarias para proteger el ejercicio democrático de los mismos.
La Oficina hace un llamado a las autoridades colombianas para garantizar el buen desarrollo de estas libertades el próximo 16 de septiembre. La Oficina les urge a tomar las acciones necesarias para prevenir hechos que entorpezcan la manifestación pacífica y les recuerda las normas internacionales que regulan el uso legítimo de la fuerza.
Finalmente, insta a los grupos armados al margen de la ley a respetar la autonomía de la población civil para ejercer, sin presiones ni hostigamientos, sus derechos y libertades fundamentales.