Al deplorar y condenar estos hechos, la Oficina recuerda:
A los miembros de la fuerza pública, que al hacer empleo de la fuerza deben observar, en todo tiempo y lugar, los principios internacionales sobre la materia, incluyendo el de la utilización excepcional y restringida de las armas de fuego.
A los dirigentes de las comunidades indígenas, que sus aspiraciones e intereses en materia de tenencia de la tierra no justifican en caso alguno el uso de la violencia.
La Oficina hace un llamado tanto a las autoridades nacionales y departamentales como a las comunidades, para que a la brevedad se logren acercamientos que conduzcan a salidas positivas a esta situación.
https://hchr.hrev.org/wp-content/uploads/2005/11/cp0554.pdf