La Oficina en Colombia del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos expresa su repudio por los hechos de violencia cometidos contra funcionarios municipales y departamentales, lo mismo que contra la población civil, en el departamento de Arauca.
La toma como rehenes de siete funcionarios municipales y departamentales, en los últimos cuatro días, en este departamento, es un grave crimen de derecho internacional humanitario y un ataque a la institucionalidad y al libre ejercicio de los derechos políticos. En este sentido, la Oficina reitera su preocupación por la situación de otros representantes políticos que se encuentran en poder de los actores armados.
La Oficina insiste en la imperiosa necesidad de que todos los grupos armados respeten estrictamente a la población y sus derechos políticos.
La Oficina insta a las autoridades nacionales a adoptar las medidas necesarias para proteger a los civiles y garantizarles el goce de la libertad de opinión y expresión política en todo el país.