En vísperas de la elecciones presidenciales, la Oficina en Colombia del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos expresa su preocupación por las quejas y denuncias según las cuales en muchos municipios del país los grupos guerrilleros y paramilitares se valen de la violencia para impedir la realización de las elecciones o para presionar a los votantes.
Para la Oficina, el país atraviesa por un muy difícil clima preelectoral, ya que durante la campaña se ha dado muerte a personas por sus preferencias políticas, se ha secuestrado a una candidata presidencial, se ha amenazado la vida de los candidatos presidenciales, se ha atentado contra algunos de ellos, y ha habido una permanente intimidación de los votantes.
La Oficina, a pocas horas de las elecciones, reitera su condena por el secuestro de la candidata presidencial Ingrid Betancourt, quien debería estar participando en estos momentos del debate electoral.
La Oficina insta a las autoridades colombianas a garantizar efectivamente el ejercicio de los derechos de toda persona a participar en los asuntos públicos, a votar y a ser elegida. La Oficina lamenta que no puedan hacer efectivos estos derechos cinco congresistas, once diputados del departamento del Valle, el Gobernador de Antioquia, su Consejero de Paz y centenares de colombianos privados de la libertad por grupos al margen de la ley.
La Oficina insta también a los grupos armados ilegales a respetar los derechos políticos de los ciudadanos y su derecho a participar libremente en los comicios. Urge a estos grupos, una vez más, a que liberen de forma inmediata e incondicional a todos los rehenes que se encuentran en su poder.