En sus 10 directrices, el experto dijo que cuando se adoptan nuevas leyes o reglamentos, toda limitación de los derechos que se imponga debe respetar los principios de legalidad, necesidad y proporcionalidad. La libre circulación de la información es crucial en tiempos de crisis y deben evitarse las leyes que penalizan las «noticias falsas», incluidas las dirigidas a los defensores y defensoras de los derechos humanos.
«Es inadmisible declarar restricciones generales a los derechos humanos y las libertades fundamentales», dijo Voule. «Deben preverse exenciones para los y las agentes de la sociedad civil, en particular quienes vigilan los derechos humanos, los sindicatos, los servicios sociales que prestan asistencia humanitaria y los periodistas que cubren la gestión de la crisis.
«El estado de emergencia no impide las libertades de reunión pacífica y de asociación», dijo el experto en derechos humanos.
Voule dijo que sus directrices podrían ayudar a los Estados a reevaluar las medidas que ya están en vigor para garantizar el cumplimiento de sus obligaciones en materia de derechos humanos y tener plenamente en cuenta las exigencias de la ciudadanía.
FIN