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Acuerdo sobre justicia abre esperanza para víctimas de Bojayá

By 29 de septiembre de 2015No Comments

"Los acuerdos de paz nos benefician porque nosotros vivimos el conflicto en carne propia", así resumen las víctimas de Bojayá su mirada al Último acuerdo sobre justicia al que llegaron el Gobierno y las Farc, hace dos días.

En la Iglesia de Bojayá están reunidos 180 representantes de autoridades étnicas negras e indígenas para discutir cómo debe ser la reparación colectiva por las violaciones que han sufrido por parte de todos los actores armados desde 1985. Esta reunión es organizada por el Comité por los Derechos de las Víctimas de Bojayá con el apoyo de ONU Derechos Humanos y Acnur.

Esta es la segunda Asamblea en la que pueblos negros e indígenas bojayaceños hablan para explicar qué les ha sucedido durante el conflicto, cómo han matado a sus hijos, padres, madres y familiares, cómo han sufrido el desplazamiento, cómo han perdido parte de su territorio, pero también cómo deben ser reparados.


La población tiene claro que la responsabilidad por las violaciones perpetradas es tanto de las FARC como de los paramilitares y del Estado.

El hecho por el cual el país más recuerda a Bojayá es por la muerte de 79 personas identificadas y 6 más cuyos restos mortales no se reconocen, el 2 de mayo de 2002, en la Iglesia de Bojayá.

Los paramilitares ingresaron al Atrato el 24 de abril, recuerda la gente. El 30 de abril, la población se reunió con el comandante del Bloque Elmer Cárdenas, Camilo, le exigió que saliera del territorio, y le leyó la Declaración por la Vida y La Paz. Camilo hizo caso omiso a las exigencias de la población. Los combates entre paramilitares y Farc comenzaron el 1 de mayo, y la gente se refugió en la Iglesia. Los paramilitares rodearon el templo, las FARC lanzaron una pipeta y esta explotó entre la población civil.

Leyner Palacio recuerda que ese 2 de mayo junto a 10 personas más le suplicó a los paramilitares que rodeaban la Iglesia con armas que por favor se alejaran del lugar. "Les dije, ustedes nos están poniendo en riesgo. Ellos me respondieron que más bien nos quitáramos de ahí porque se iban a matar entre todos, y comenzaron a disparar. Salimos despavoridos hacia la Casa de las Agustinas".

Para Leyner Palacio, víctima de Bojayá, "el acuerdo sobre justicia, firmado hace dos días en La Habana, es muy importante porque avanza hacia la terminación del conflicto. Quienes vivimos en la zona rural necesitamos ir al campo a sembrar y a pescar, pero aún hoy por temor no podemos hacerlo. El país entero debe entender que un acuerdo de paz avanza en la solución de los problemas del campo", dice.

Los pueblos negros consideran que la justicia alternativa es un buen camino que se ejerce en sus comunidades de forma ancestral. "Por ejemplo, para nosotros que los actores armados limpien el monte en Bellavista por un año, puede ser una forma de resarcimiento", afirma Palacio.

Delis Palacios Herrón estaba en la Iglesia de Bojayá en el momento de la explosión de la pipeta. Tenía 25 Años y una hija de 7. Recuerda la explosión como "un silbido eterno", flotaba, y se sentía caliente, sólo podía mover la mano izquierda".

Para Delis Palacios, la firma del acuerdo sobre Justicia, es una esperanza. "Los diálogos de La Habana deben ser complementados con un diálogo de país donde se involucren todos los sectores de la sociedad para revisar y reestructurar el modelo de Estado, en el marco de la diversidad étnica y cultural del país. También se requiere una mesa étnica en La Habana para conversar sobre los derechos étnicos", dice.

"Estoy de acuerdo con la aplicación de la justicia alternativa, nos queda concertarla con las víctimas y la sociedad", puntualiza.

Para Jose de la Cruz Valencia Cordoba "saber que hay una fecha para la terminación del conflicto es una muy buena noticia que se comenta en todo el pueblo".

El, a los 15 años, hacía parte de las personas que huían de Bellavista tras la explosión de la Iglesia; liderado por Armando Velásquez y por su padre José de la Cruz, el pueblo en medio de las balas gritaba: "Quienes somos: población vivil. Que queremos: que nos respeten la vida".

Hoy José tiene 28 años y piensa que cada persona debe aportarle a La Paz. "Cada vecino debe tener acciones de paz para crear una verdadera cultura de paz". Sobre los acuerdos firmados en La Habana opina que son la esperanza para lograr "La Paz negociada a favor de la biodiversidad. Buscamos que se le aporte al país de otra forma. Y no nos sirve encerrar a la gente en la cárcel. Queremos reparación y garantías de no repetición".

Juan de Dios Rentería Asprilla, otro sobreviviente, opina que "las penas alternativas deben aplicarse. Esperamos que los victimarios reconozcan a sus víctimas la verdad y que hagan compromisos de no repetición".

Todo el dolor y el sufrimiento impulsa a las víctimas de Bojayá a continuar su trabajo por La Paz y sus derechos. En medio del calor siguen en su Asamblea. El pueblo entero no tiene dudas y le apuesta a la esperanza frente al acuerdo de paz y el fin del conflicto.

http://www.eltiempo.com/politica/proceso-de-paz/proceso-de-paz-acuerdo-sobre-justicia-abre-una-esperanza-para-victimas-de-bojaya/16387559
 

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