Las negociaciones con las Farc en la Habana han contemplado desde un inicio la posibilidad de que más temprano que tarde el Eln entre a las conversaciones.
El 4 de julio la guerrilla del ELN cumple 49 años de existencia. Y como anticipación a esa fecha varios episodios han confluído: las protestas en el Catatumbo, el anuncio de una unión estratégica con las Farc y una carta de la sociedad civil que se hará pública el jueves pidiéndole al Eln y al Gobierno que inicien conversaciones que conduzcan al final del conflicto. Son pasos que parecen fríamente calculados para que ese día sea el último año que esa guerrilla celebre su cumpleaños.
El 1 de julio, el ELN y las Farc divulgaron dos comunicados fechados en junio en las “Montañas de Colombia” y firmados por Timochenko, jefe de las Farc, y ‘Gabino’, jefe del ELN.
En este comunicado, los comandantes expresan que se han reunido para limar las ‘asperezas’ que llevaron a las dos guerrillas a enfrentarse en el pasado y que trabajarán juntos por la “unidad de todas las fuerzas políticas y sociales empeñadas en la realización de cambios profundos en las sociedad’ y por una paz que comprenda a toda la insurgencia.
Comunicado Cumbre de Comandantes by lasillavacia
El segundo comunicado, que no fue tan destacado por los medios como el primero, es quizá más significativo porque ambas guerrillas reconocen que “una solución política al conflicto social y armado” es parte de su “horizonte estratégico”. Y porque reiteran la importancia de convocar una Asamblea Constituyente para “viabilizar la transición a una sociedad en paz”.
Comunicado Cumbre de Comandantes Declaracion Por La Paz by lasillavacia
o interesante de este comunicado es que el ELN habla de una Asamblea Constituyente como la ha planteado las Farc y no de su idea de una Convención Nacional, su caballito de batalla durante décadas. Lo que demostraría que el Eln finalmente se pliega al liderazgo de las Farc en la negociación. Al final, terminan invocando el espíritu de Chávez, poniendo una vez más de manifiesto la importancia que tiene Venezuela para ambos, quizás incluso más para el Eln.
Esta ‘cumbre de comandantes’ se da en el contexto de las revueltas del Catatumbo, que ya llevan más de 20 días. “Lo del Catatumbo genera las condiciones para la reunión”, dijo a La Silla una fuente que conoce de cerca al ELN. “Jalonó la reunión entre los comandantes”.

Las protestas en el Catatumbo se originan en acuerdos incumplidos por el Gobierno, en un rechazo a la erradicación de la coca y a la exigencia de declarar en la zona una reserva campesina. Aunque es una protesta campesina, las Farc, el Eln y el Epl, con presencia en la zona, no han sido ajenos a la movilización.
Foto: Efe
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El detonante del Catatumbo
En el Catatumbo confluyen las Farc, el Eln y el Epl, como lo explicó La Silla. La guerrilla del EPL, que es la más pequeña de las tres, es el grupo mayoritario en esta región del Norte de Santander, y opera bajo el mando de Megateo.
Megateo es un narco como lo han pintado las autoridades, pero también es un jefe guerrillero con liderazgo social y político en la zona media del Catatumbo. Él les compra a los campesinos la coca, ha establecido un férreo control de precios sustentables e incluso, según le dijo a la Silla una fuente cuya información no pudimos contrastar, controla entre cuatro y cinco concejos de la región.
El Eln es el segundo grupo más fuerte, sobre todo en el sur del Catatumbo, y las Farc el minoritario, con presencia más intensa en el Norte.
Algunas personas creen que Timochenko, el jefe de las Farc, mantiene la zona más selvática de esta región como retaguardia y que posiblemente la reunión se llevó a cabo allí, información que nos quedó imposible de verificar.
En todo caso, tres expertos consultados por La Silla creen que no es coincidencia que el comunicado de los comandantes haya coincidido con el levantamiento social en el Catatumbo porque allí confluyen intereses de las dos guerrillas y por el momento en que se produce.
Paralelamente a estos dos episodios, la llamada “sociedad civil”, conformada por ex elenos, académicos, miembros de ONG, pazologos y una que otra organización internacional llevan varios meses moviéndose para que el Eln se monte en el bus de la negociación con las Farc.
Por un lado, varias de estas personas han viajado varias veces en los últimos meses a la cárcel de Bellavista donde está recluido Juan Carlos Cuéllar, el mando militar del frente de guerra Occidental del Eln, que azotó durante años al Valle y Cauca. A esta cárcel han ido llegando casi todos los mandos militares presos del Eln por lo que se ha convertido en un epicentro importante de encuentro con esta guerrilla.
En un encuentro de la sociedad civil con el Comisionado de Paz Sergio Jaramillo algunas de estas personas le plantearon la importancia de involucrar a esta guerrilla en la negociación de paz. Jaramillo, sin embargo, les hizo saber que mientras esta guerrilla tuviera secuestrado al canadiense Jernoc Wobert no habría ningún acercamiento. Un pronunciamiento que repitió el presidente Santos en la Escuela de Guerra el día de los ascensos de la Policía.
El Eln aún no ha liberado al canadiense. Sin embargo, el miércoeles pasado se reunieron en la vicerrectoria de la Universidad Javeriana varios de los mismos miembros de la sociedad civil con jesuitas de la universidad y redactaron una carta que darán a conocer el miércoles. Palabras más, palabras menos –según supo La Silla- invitan al Eln a liberar al canadiense y a acabar con los secuestros y al Gobierno a integrar a esta guerrilla en las conversaciones de paz.
Este grupo está convencido de que solo habrá paz si incorpora a todas las guerrillas, y que es urgente involucrar ya al ELN en las negociaciones de la Habana ya sea en un proceso paralelo o en la misma mesa.
Muy seguramente, el ELN responderá a esa carta liberando al canadiense, anunciando el fin de la política de secuestros y aceptando la invitación a comenzar negociaciones.

La cúpula del Eln ha iniciado procesos de paz con todos los últimos gobiernos. Pero siempre al final torpedea la posibilidad de avanzar. Foto : www.eln-voces.com
Lo que gana cada uno
La eventual entrada del Eln a la negociación de paz podría tener varios efectos tanto en la mesa de la Habana, como en diferentes partes del país como en la misma izquierda colombiana.
Como lo dijo el analista León Valencia, que militó con el Eln durante años, la entrada de esta guerrilla reforzaría la demanda de las Farc de convocar una Asamblea Constituyente.
Por otro lado, sería una forma de obligar al Gobierno a ‘abrir’ la agenda de negociación.
Hasta ahora, el gobierno ha insistido en seguir la hoja de ruta definida en el Acuerdo Marco pactado entre el Alto Comisionado de Paz Sergio Jaramillo y el jefe guerrillero “El Médico” que dio inicio a las conversaciones de paz.
Cualquier intento de las Farc de ampliar la agenda y de incluir temas del modelo económico, por ejemplo, ha sido rechazado con el argumento de que eso no está contemplado en el Acuerdo Marco. Lo mismo lo de la Asamblea Constituyente. El mayor argumento de las Farc es que eso estaría contemplado implícitamente en el preámbulo del Acuerdo, lo cual es un argumento algo débil.
Pero si el Eln entra a las conversaciones podrían forzar la ampliación de la agenda por dos vías: por un lado, el tema histórico del Eln ha sido el de combatir la explotación minera y petrolera por parte de las multinacionales con el argumento de la soberanía sobre los recursos naturales no renovables y con seguridad, el Eln pedirá que eso se incluya en el temario de negociación.
Por el otro, por la vía de la Convención Nacional, que sería un encuentro entre la guerrilla y sectores de la sociedad para diagnosticar los problemas del país y proponer soluciones conjuntas, que servirían de referente para un diálogo posterior con el Gobierno.
La Convención Nacional –que el Eln ha planteado como un escenario preconstituyente- podría eventualmente convertirse en un plan B tanto para el gobierno como para las Farc, porque podría cumplir con el propósito de hablar de temas que no están definidos en la Agenda Marco pero sin el carácter vinculante de la Asamblea Constituyente, que se ha convertido en un punto de honor para el Gobierno.
La nueva alianza entre Farc y Eln seguramente se reflejará también en nuevas y más frecuentes movilizaciones sociales como la del Catatumbo (donde el Gobierno dice tener evidencias de que las Farc y el Eln discutieron conjuntamente parte del temario de las reivindicaciones de los campesinos) y las que ya han ocurrido en el Cauca, Arauca y el Pacífico en los últimos seis meses. Por la vía de la potenciar la movilización social, buscarían presionar ganancias en la mesa de negociación.
Las cifras oficiales estiman que el Eln tiene apróximadamente 1270 combatientes y unos dos mil milicianos. Sin embargo la fuerza de esta guerrilla no radica –como le sucede a las Farc- en su poderío militar. Radica en su penetración de las estructuras sociales que ha logrado durante su casi medio siglo de existencia.
Aunque las acciones criminales que ha cometido como la de Machuca, unidas al accionar de los paramilitares que en muchas regiones acabó con su “frente amplio”, debilitaron su estructura social y política dentro de la legalidad, el Eln conserva una buena capacidad de movilización social y de articulación con organizaciones sociales. Mucho más incluso que las Farc, cuya principal base social son los cocaleros.
Al unirse estas dos guerrillas, les quedará más fácil colincharse a y potenciar la protesta social en sitios como la Serranía de San Lucas, Arauca, el norte de Boyacá, regiones de Cauca y Nariño y del Chocó antioqueño. Estas movilizaciones, como se vio en el caso del Cauca y se comienza a ver con la del Catatumbo, tienen un impacto político grande sobre el Gobierno.
Por otro lado, el Eln tiene más contactos que las Farc con diferentes sectores de la sociedad civil: desde la Iglesia hasta Ong internacionales, pero sobre todo en varios sectores de la izquierda.
Si el Eln finalmente juega un papel en una negociación de paz, la Marcha Patriótica perderá el monopolio de las discusiones de la sociedad civil frente a la Habana y otros grupos como el Congreso de los Pueblos y la Minga tendrán más juego en el escenario.
El Gobierno hasta ahora no ha respondido a estos comunicados del Eln y tocará ver si lo hace a la carta del 4 de julio de la sociedad civil, suponiendo que la guerrilla finalmente libere al secuestrado canadiense.
El Gobierno es consciente de que ponerle punto final al conflicto armado pasa por integrar a todas las guerrillas en la negociación y que si entra el Eln, terminará jalonando también al Epl. De hecho, en la fase exploratoria en un principio las Farc parecían estar hablando también a nombre del Eln pero luego los sacaron del ‘llavero’. En todo caso, se dejó abierta explícitamente la puerta para que entraran.
Ahora, y sobre todo con la incertidumbre creada por la transición y la polarización en Venezuela después de la muerte de Chávez, el tiempo corre aún más rápido en contra del Eln. Esta guerrilla es famosa por siempre arrancar negociaciones y nunca poder dar el paso definitivo. ¿Lo podrá hacer ahora?
http://www.lasillavacia.com/historia/asi-cambiaria-la-negociacion-con-las-farc-si-entra-el-eln-45141