El director de la Unidad Nacional de Protección, UNP, Diego Mora, e integrantes de las mesas de derechos humanos del valle del Aburrá, se reunieron para revisar los catorce casos de amenazas a defensores de la ciudad.
![]() |
|
Además de las amenazas, las organizaciones encargadas cuentan 143 agresiones a los defensores de los derechos humanos en el departamento de Antioquía y seis asesinatos.
Por su parte Carlos Arcila, subsecretario de Derechos Humanos, explicó que el objetivo de presentarle estos catorce casos prioritarios a la UNP es poder darles trámite y definir cómo se puede acompañar y brindarles protección.
Antecedentes
Las amenazas contra miembros de organizaciones sociales y defensores de derechos humanos es un problema sistemático que se ha dado en el país a raíz de la violencia, lo que ha provocado una gran cantidad de homicidios hacia quienes desempeñan estas labores.
En Medellín hay un movimiento bien estructurado de organizaciones de gestores de derechos humanos en los últimos doce años, en la Mesa de Derechos Humanos del Valle de Aburrá hay catorce mesas en cada comuna, una organización de derechos humanos de Caldas y varias organizaciones sindicales.
Uno de los casos que más recuerda Humberto Tobón Layos, coordinador y vocero de la Mesa de Derechos Humanos del Valle de Aburrá, fue el que se presentó “hace unos tres meses, nos asesinaron a Ramón Eduardo que pertenecía a la Mesa porque venía denunciando problemas de extorsión comercial en el sector”.
¿Cómo se hacen?
A la Mesa de Derechos Humanos del Valle de Aburrá le llegó un panfleto de las autodefensas gaitanistas de Colombia, declarándolos objetivo militar, también lo hacen a través de llamadas o de terceros, alguien se acerca y dice: “Tenga cuidado con esto”.
Razones de las amenazas
Los sectores armados los ven como enemigos porque no han entendido cuál es su labor. “Todos nosotros propendemos por la promoción y protección de los derechos humanos sobre todo de la población más desprotegida”, comentó Tobón Layos.