Así lo reveló este martes el secretario de Gobierno departamental, Santiago Londoño, quien también advirtió como grave la situación que se presenta en el Bajo Cauca donde en el mismo periodo del año anterior se produjeron ocho muertes violentas, mientras que este año fueron 25.
Destacó la presión que se está ejerciendo en la región del nordeste a las bandas criminales en especial en los municipios de Segovia, El Bagre y Zaragoza, donde intervienen también como la minería y el fortalecimiento del cuarto frente de las Farc, por lo que se están diseñando nuevas estrategias de seguridad, entre ellas dos comandos de policía en La Cruzada y en Machuca.
Londoño anotó que Medellín, Itagüí y el Bajo cauca son los de mayor índice de criminalidad, pero a su vez resaltó que en Caldas, Girardota y Envigado no se presentó una sola muerte violenta.