El alto oficial reveló que alias ‘El Loco’ Barrera era justamente quien proporcionaba la seguridad y protección al menor de «Los Comba» en Venezuela, situación que cambió desde el 18 de septiembre, cuando el señalado narcotraficante fue capturado frente a una cabina telefónica en San Cristóbal.
«A partir de ese momento, la presión binacional lo fue cercando, por lo cual contactó a sus familiares en España, principalmente a su hijo Camilo, con el fin de notificarle su determinación de entregarse. Hecho esto, Calle Serna por intermedio de su abogado contactó a la DEA y pactó su sometimiento en Panamá» dijo el director de la Policía.
El general León Riaño explicó que tras la captura en operaciones coordinadas por la Policía Nacional de Colombia y la Oficina Nacional Antidrogas de Venezuela (ONA), de Diego Pérez Henao, máximo cabecilla de «Los Rastrojos», y de Daniel «El Loco» Barrera. Luis Enrique Calle Serna, quien también se encontraba en ese país y cuya pista era seguida por la Inteligencia Policial, prefirió asegurar sus acercamientos con las Agencias Federales Norteamericanas y someterse a la Justicia de ese país.
León Riaño indicó además que el mismo Loco Barrera fue quien le ayudo a Javier Calle a transitar por el vecino país y viajar en lancha hasta curazao donde se entregó a los agentes de la DEA.
También señaló que durante lo que va corrido del gobierno del presidente Juan Manuel Santos, la Policía se ha incautado de más de 300 armas largas de los ‘Comba’ y más de 40 toneladas de cocaína de la misma organización.
Desde el pasado 17 de abril el periódico El mundo de España había revelado la intención de los hermanos comba de entregarse a las autoridades. En ese momento se habló del hermano mayor, quien se iba a someter a la justicia estadounidense. Luego de casi 20 días de especulaciones y rumores, finalmente se concretó el hecho y Javier Antonio Calle Serna se entregó a la DEA, en Aruba, y fue trasladado a Nueva York (EE.UU.), donde enfrenta cargos por narcotráfico.
El sometimiento del delincuente y líder de la banda criminal ‘Los Rastrojos’ fue anunciado por la Policía colombiana como un éxito propio. Según el general José Roberto León Riaño, director designado de esa institución en ese momento, la entrega se dio gracias a la presión constante y a la persecución que adelanta el gobierno colombiano contra todos los capos del narcotráfico en el país.
Según el propio León Riaño el mayor de los ‘Comba’ también habría estado coordinando la posible entrega de su hermano Luis Enrique, el segundo al mando de la organización delincuencial. Ambos estarían negociando importantes rebajas de penas a cambio de delatar a todos los colaboradores y miembros de la temible banda criminal, al igual que de revelar las rutas que utilizaron para enviar cocaína a EE.UU.
Los llamados ‘Comba’ construyeron en la última década un ‘narcoimperio’ que tiene activa presencia en varios departamentos, especialmente el Valle del Cauca.
De Javier Antonio Calle Serna —al igual que Luis Enrique—, se dice que empezó su recorrido por el mundo de la violencia en el Ejército Popular de Liberación (Epl) en los años 80, y de ahí pasó a trabajar para uno de los hombres más temidos que han surgido del cartel del norte del Valle: Wílber Varela, alias Jabón. Según reveló El Espectador en octubre del año pasado, como sicario de confianza de Varela, Calle Serna fue delegado para cometer la masacre de Riofrío, ocurrida en octubre de 1993.
Varela confiaba plenamente en este hombre y por eso fue él quien lo custodió día y noche cuando Jabón fue víctima de un atentado en marzo de 1998. En esa época, Calle Serna dirigía una oficina de cobro de Varela en Cali, llamada ‘Mongo’. Dos años más tarde, Calle Serna fue delegado por Varela también para que, junto con Diego Pérez Henao o Diego Rastrojo, armara su ejército privado, que evolucionó en la facción armada que hoy se conoce como Los Rastrojos.
En diciembre de 2002, en Cartagena, los hermanos Calle Serna estuvieron detrás del asesinato de Miguel Solano, alias Miguelito, socio de Diego León Montoya, alias Don Diego. Esta fue la muerte que encendió la guerra entre Los Rastrojos y el ejército privado que había organizado Don Diego, llamado Los Machos. En este cruce de balas y muertos, Javier Antonio Calle Serna, jefe de sicarios de Jabón, adquirió aún más notoriedad, de la mano siempre de su hermano Luis Enrique.
Fueron los hombres más cercanos a Varela, los que determinaron asimismo su muerte. Jabón fue asesinado en Mérida (Venezuela) en enero de 2008 y a partir de entonces los hermanos Comba se hicieron al liderazgo de las rutas del cartel del norte del Valle. En 2009, una corte federal de Nueva York pidió en extradición a Javier Antonio Calle Serna por narcotráfico. En el momento de someterse llevaba más de un año negociando con la DEA, en reuniones en Cali y Centroamérica. Según El Mundo, se entregó en Panamá.