Según las primeras informaciones, serían nueve personas las que vendían la información confidencial de las bases de datos.
En las oficinas del Ministerio de Defensa hubo una fuerte tensión este jueves. Funcionarios de la Dijin y del CTI de la Fiscalía llegaron repentinamente y detuvieron a varios funcionarios de la cartera porque, presuntamente, usaban y vendían la información confidencial de las bases de datos.
Según las primeras informaciones, serían nueve personas las capturadas. Entre ellos estarían un uniformado, tres civiles pertenecientes a la nómina (uno del Ejército y dos de la Armada) y cinco particulares.
Los miembros de esa red –desarticulada gracias a una operación conjunta entre Armada, Ejército, Dijín y Fiscalía- aprovechaban la información clasificada a la que tenían acceso, para entregarla a particulares que, al parecer, trabajaban en el sector financiero.
Después, las personas que recibían la información hacían llamadas para ofrecer falsos créditos y para realizar cobros a integrantes de las Fuerza Militares, algo que podría rayar en la extorsión.
La operación para dar con el paradero de este grupo delincuencial empezó hace más de un año en Bogotá, Ibagué y Neiva. Después de ubicarlos y saber cómo operaban, los investigadores formularon la denuncia ante la Fiscalía en julio para empezar con los procesos de judicialización.
“Así mismo durante el proceso investigativo en coordinación con los organismos judiciales se conoció que esta información podría haber llegado a organizaciones criminales por los débiles protocolos de seguridad que usaba la red para asignar y entregar la información a particulares”, dijo la Armada.
Los capturados serán judicializados por los delitos de concierto para delinquir, peculado por uso, cohecho propio, cohecho por dar u ofrecer y utilización indebida de información oficial privilegiada.