Aseguró que ya recorre las calles de Bogotá y que seguirá firme en las batallas por la libertad, la justicia y la paz.
Seis después de que el Gobierno designara a los exlíderes guerrilleros Carlos Arturo Velandia, conocido como “Felipe Torres”, y Gerardo Antonio Bermúdez Sánchez, “Francisco Galán”, como gestores de paz, un juzgado de Cali ordenó este lunes la libertad de Velandia, quien se encontraba preso por su presunta participación y conocimiento del secuestro de 70 personas en la vía que conduce de Cali a Buenaventura, en septiembre del 2000. (Lea aquí: Gobierno designa a Carlos Velandia y Francisco Galán como gestores de paz)
El excomandante del Eln ya se encuentra en libertad y recorre las calles de Bogotá, así lo dio a conocer en una grabación, en la que además agradece a quienes lo apoyaron mientras estuvo detenido. “Para todos un gran abrazo desde la libertad, soy libre…Es una victoria parcial, pero también de ustedes. Creo que vamos a tener que seguir dando estas batallas por la libertad, por la justicia y por la paz para nuestro país”, aseguró Velandia. (Lea aquí: Los enredos en el proceso de Carlos Velandia)
“Felipe Torres” fue capturado por las autoridades el pasado 21 de junio en el aeropuerto El Dorado cuando llegaba de España. En un principio fue enviado a la cárcel de máxima seguridad de Cómbita (Boyacá), pero luego fue trasladado a las celdas del antiguo edificio del DAS, en el sector de Paloquemao (en el centro de Bogotá), y más adelante a una de las casas fiscales.
Velandia se defendió y sostuvo que para el momento de los hechos que le imputaban estaba recluido en prisión. "Fui capturado y vencido en juicio en 1994. Pagué una condena de 20 años, estuve preso 10 años físicos. El proceso judicial y la pena fueron absoluta y totalmente ejecutoriados”.(Lea aquí: El día en que Carlos Velandia calificó de locura los secuestros masivos del Eln)
Sin embargo, el 26 de julio el Gobierno nombrarlo como gestor de paz para darle un nuevo impulso a los estancados diálogos con la guerrilla del Eln, y solicitó la suspensión de la orden de captura, bajo el compromiso de que siga afrontando su proceso penal y atienda el llamado de las autoridades cuando sea requerido.