Howland, quien como representante del organismo internacional participó en procesos de paz como el del Congo, en África, aseguró que crear confianza en un diálogo de paz es difícil por la “tensión” que vive el país y que, en estos casos, destruir la confianza es muy fácil.
¿Qué expectativas tiene su oficina de un eventual diálogo de paz con la guerrilla?
“El comienzo de conversaciones exploratorias para buscar una salida negociada al conflicto interno es una buena noticia para Colombia, ya que la continuación del enfrentamiento provoca violaciones de derechos humanos a diario. Aunque es claro que son las partes las que van a dialogar, reiteramos que estamos listos para ayudar si así se requiere”.
¿Cuáles recomendaciones deben cumplirse para avanzar en un acercamiento entre el Gobierno y las Farc?
“Es muy difícil en estos complejos procesos crear confianza y muy fácil destruirla. Es importante para el país entender que hay avances pero también retrasos y obstáculos, pero si hay voluntad es más fácil salir adelante. Tampoco es recomendable estancarse por un desacuerdo en algún tema específico. Lo fundamental para cada una de las partes del conflicto es evitar acciones que puedan socavar la confianza mutua en un posible proceso de paz”.
¿Qué opina de que en Colombia ya se reclama un cese al fuego como condición para iniciar diálogos?
“No se debe condicionar, pero es importante incluir el respeto a la población civil en los primeros temas de una agenda de negociación. Hay varios modelos de resolver conflictos armados, pero el que tiene éxito con más frecuencia es con un cese de las acciones armadas. Hay ejemplos de negociar en medio del conflicto y fueron exitosos, lo que muestra que cada país debe adaptar un modelo de acuerdo a su realidad y adoptar medidas concretas para mejorar el entorno de las negociaciones”.
Negociar fuera de Colombia se asume en el país como el único posible después del fracaso del Caguán…
“Sucede en países donde no hay confianza y, en cambio, sí mucha tensión que complica un proceso de paz que se busque otro Estado para la negociación. Es válido y hay casos como El Salvador y Guatemala que utilizaron esta mediación y resultó efectivo”.
¿Cómo vislumbra la justicia a aplicar para los delitos atroces y de lesa humanidad que no son indultables?
“Es cierto que la legislación internacional prohibe amnistías o indultos para acciones criminales que ocurren en un conflicto, pero justicia no significa que todos vayan a la cárcel, no es solo penal. Hay justicia transicional y alternativa y en Colombia es posible aplicar el Marco Jurídico para la Paz. Se deben reconocer los delitos graves y a las víctimas; acciones de perdón, reparación y reconciliación. Lo más importante es que la paz transformaría al país al eliminar gran parte de las violaciones de derechos humanos”.