Existen varios casos de madres de familia desesperadas por la desaparición de sus seres queridos como la de dos madres de familia y una esposa, las cuales ahora en el proceso de paz claman saber algo de sus familiares.
El primer caso es de la madre de familia Carmen Pantoja quien expresó que hace 4 años que no tiene razones de su hijo desaparecido.
En la desesperación de no encontrarlo ofrecieron recompensa la cual dependerá del tipo de información, todo esto lo realizó ya que las autoridades poco o nada han hecho por ayudarlo en la búsqueda.
El joven salió de su casa del barrio Champagnat a una sala de internet pero nunca más lo volvieron a ver.
Comentó que el joven llegaba de viajar en un carro de carga, luego se acostó a dormir en la mañana y en la tarde les dijo a sus padres que iría a una sala de internet a la cual nunca llego y desde ese momento no se sabe nada del muchacho.
Señaló que los hechos sucedieron el 27 junio del 2012 y en la noche los llamaron a decir que su hijo estaba guardado.
Tres días después los volvieron a llamar de celulares ecuatorianos. El padre pensó que pronto retornaría, luego de aquella llamada nunca más tuvo pruebas del bienestar de su hijo
“El único que me brindó la oportunidad de charlar fue el coronel Alfredo Ruiz Qepd, del resto del Gaula, no hay que hablar, mejor hay que callar, ellos sinceramente será en mí no más que no han hecho nada. No espero nada de ellos ni tampoco han hecho nada por mí”. Afirmó la madre.
Quien además añadió que la desesperación la ha llevado a ofrecer recompensa debido a que su familia aún no sabe nada de su hijo y se hace necesario que por lo menos le informen si está vivo o muerto, pero que la incertidumbre los está consumiendo.
Lleva 11 años sin sus dos hijos
El segundo caso es de la señora María Dolores Quistanchala quien indicó que sus dos hijos varones hace 11 años desaparecieron.
Comentó que hace 13 años salieron a trabajar a Ricaurte con madera y aserrío, ellos laboraban con motosierras, pero cuando ya estaban dos años laborando en el lugar tomaron un taxi y fueron interceptados por unos sujetos encapuchados que se los llevaron y hasta ahora no se sabe nada de ellos.
Dijo que sus dos hijos Luis y Fernando Chacua Quistanchala residían en la vereda Chacuas zona indígena de Ipiales.
Añadió además que sufre el calvario de una desaparición doble, ya que dos de sus hijos no están con ella y lo peor del caso es que nada se sabe de ellos además que se desconoce qué grupo al margen de la ley los tiene o los asesinó, debido a que nadie da razón de nada.
Aseveró que cuando en el sector de la Estrella corregimiento de La Victoria se presentó un bombardeo en el año 2010 y hubo 17 muertos, ella no pudo ver los cuerpos ya que estaban totalmente destrozados, para lo cual le queda aún la duda de que fueran sus hijos los que mataron se día.
Busca a su esposo
El tercer caso es de la señora Pastora Tobar de Martínez, quien busca a su esposo Carlos Efraín Martínez, desde hace 17 años.
Tobar expresó que a su esposo lo citaron en la vereda La Magdalena perteneciente al municipio de Potosí grupos al margen de la ley con el fin de charlar de la Asociación de vivienda Jaime Bateman de Ipiales y para dar explicaciones en el manejo de la misma, pero hasta la fecha que no sabe si esta vivo o muerto.
Denunció que incluso la misma Asociación que presidia su esposo lo hizo secuestrar, sin ahondar más en el tema y a la insistencia no quiso dar más declaraciones en este punto, pero si dijo que no sabe qué grupo lo secuestró y que tampoco desde hace más de 17 años ha recibido una llamada exigiéndole algo.
Marchas por los desaparecidos
Una de las personas que ha liderado el proceso de marchas y peregrinaciones por 8 años consecutivos es la rectora de la institución educativa Las Lajas, Patricia Almeida, quien ha señalado que cada año la Virgen de Las Lajas, les ha hecho milagros a los familiares de las víctimas, en algunos casos devolviéndolos a la libertad y también para poder encontrar los restos de los familiares fallecidos.
Como es el caso de la madre Mariana Obando quien luego de marchar hacia Las Lajas, pudo encontrar los restos de su hija Amanda Julieth Narváez y darle cristiana sepultura.
Así mismo Marcela Cadena hermana del entonces diputado Carlos Cadena, quien después de una peregrinación pudo ser devuelta con sus familiares.
Otro de los milagros evidentes fue que el profesor Gustavo Moncayo marcho y pudo recuperar a su hijo Pablo Emilio Moncayo, así como el Sargento Luis Alfredo Moreno, José Libio Martínez, entre otros militares y policías que estuvieron secuestrados por más de 14 años.
“Lo importante es que cada persona le pida a la virgen de Las Lajas la pronta liberación de sus seres queridos y los que desafortunadamente han tenido que enterrarlos, también puedan pedir por el alma de sus familiares y ayudar en oración a los que están en cautiverio y otros más que no se sabe nada de ellos”, aseveró Almeida.
Quien además manifestó que “Desde aquí los acompañaremos en esta jornada de recogimiento, elevando al cielo una oración que reconforte a quienes aún están secuestrados en medio de esta guerra que esta próxima a terminarse, así como a sus familiares y allegados, y uniéndose al clamor por su pronta libertad”.
Patricia Almeida entregó además una lista de las personas que están secuestradas y desaparecidas:
Hugo López, Paula Nicol Palacios, Fredy Erazo, Eduardo Yacelga, Edwin Figueroa, Elsy Fuelagan, Guillermo Potosí, Carlos Martínez, María Grijalva, Eduardo León, Yimi Muñoz, Edwin Mendoza, Hugo López, Rocío Granja, Dimas Yela, Pedro Ceballos, Cruz Prado, Edwin Mendoza, Héctor Charfuelan, Guillermo Benavides, José Chacua, Fabián López, entre otros.
http://diariodelsur.com.co/noticias/local/claman-por-verdad-y-reparacion-en-ipiales-238026