Alrededor de 400 personas han tenido que abandonar sus hogares por los hostigamientos de la guerrilla.
Una población cercana a las 100 familias afro e indígenas de la empobrecida localidad de López de Micay en la costa Pacífica caucana, han tenido que desplazarse de la zona rural a la cabecera municipal, por los seguidos hostigamientos de la guerrilla al Ejército.
Así lo denunció el alcalde local, Adalberto Riascos, quien afirmó que casi todos los días en las noche o al amanecer la guerrilla, al parecer de las Farc, lanza explosivos (tatucos) al Ejército acantonado en esa zona afectada por el narcotráfico y la minería ilegal.
Las familias desplazadas que suman unas 400 personas se suman a las del municipio de Guapi, donde después de los bombardeos de la Fuerza Pública contra las Farc que produjo 27 muertos, no han podido regresar a sus lugares de origen.