El encuentro del proyecto Reconciliación Colombia terminó en la tarde de este jueves en Bogotá con el anuncio de que tres nuevas herramientas incentivarán las iniciativas de reconciliación que promuevan las empresas, las autoridades locales y las comunidades y sus organizaciones.
Colombia Líder, que otorga cada año un reconocimiento a los líderes más destacados del país, va a entregar, a partir de abril del año entrante, un nuevo premio dirigido específicamente a los gobernantes locales que promuevan procesos de reconciliación en sus comunidades y que presenten resultados claros y comprobables en ese terreno. Iniciativas de retorno de desplazados, de construcción de memoria, de educación en convivencia y otras son algunos de los ejemplos que se mencionaron.
Se anunció, además, la creación de un fondo especial para apoyar los procesos de reconciliación. Tanto los existentes –Reconciliación Colombia ha hecho el inventario de 508, que se están sistematizando en una base de datos–, como los que se creen hacia delante.
Este fondo estará dividido en dos. Uno estará destinado a lo que se denominó “construcción de capacidades”, es decir, para apoyar a las comunidades, a la construcción de redes y nexos entre ellas y a iniciativas como el desminado o los procesos de memoria. El otro es un fondo propiamente de inversión, para respaldar iniciativas de tipo empresarial de parte de las comunidades y respaldar proyectos de población desplazada, de creación de empresa o de sustitución de cultivos ilícitos.
Por último, en el encuentro, un representante de Naciones Unidas anunció el lanzamiento de un reconocimiento que se conferirá a las empresas que muestren un compromiso con la reconciliación. Este se dará a empresas que adelanten “prácticas éticas y responsables que contribuyan a la reconciliación y la construcciónd de paz”, en especial en comunidades que hayan sido victimizadas o que acojan víctimas o excombatientes o proyectos dirigidos a niños excombatientes. Los proyectos empresariales en materia de reconciliación se pueden instrumentar en múltiples áreas que van del desarrollo territorial sostenible a la promoción de los derechos humanos.
Estos anuncios prácticos, con los que se aspira a dar continuidad al proyecto Reconciliación Colombia y a buscar nuevos aliados, se combinaron con un emotivo encuentro de varias personas cuyas vidas son, en sí mismas, símbolos de reconciliación.
El empresario Maurice Armitage, de Cali, contó cómo se ha dedicado a este tema, pese a haber sido secuestrado en dos ocasiones. César Montealegre, finquero y empresario de Caquetá, relató cómo fue secuestrado por las FARC y, más tarde, luego de su liberación, terminó contratando a Luis Moreno, un desmovilizado del frente que lo había tomado cautivo. Moreno pidió perdón públicamente a todos y le dio un abrazo a su empleador. Yenny Castañeda habló de su madre, líder comunitaria asesinada en el 2001 por los paramilitares en Puerto Triunfo, y de cómo ella se le apareció en sueños y le pidió que buscara a Ramón Isaza, el jefe paramilitar desmovilizado, y le dijera que lo perdonaba, cosa que Yenny, efectivamente, hizo.
Así, entre escenas de profunda emoción que arrancaron algunas lágrimas entre sus protagonistas, y anuncios de herramientas prácticas para continuar buscando que la reconciliación cobre cada día mayor vigor en el país, acabó el encuentro de Reconciliación Colombia en Bogotá.
www.semana.com/nacion/articulo/reconciliacion-tiene-tres-herramientas/387409-3