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El reto de la verificación en un eventual cese del fuego bilateral

By 14 de julio de 2015No Comments

Urge crear un sistema de control robusto, a través del cual se pueda determinar el cumpliendo de las reglas de juego que se acuerden en un posible cese de hostilidades bilateral, tanto por parte de las Farc como del Estado.

La premisa es clara: blindarse en todos los frentes para evitar caer en los mismos errores que en el pasado llevaron al fracaso de otros diálogos de paz. Una consigna en la que cumple un papel estelar el cuidadoso estudio del tema del cese del fuego y de hostilidades bilateral y definitivo, para el que desde ya se está allanando el camino con miras a desescalar el conflicto en medio del cual negocian el Gobierno y la guerrilla de las Farc.


De ahí la importancia del anuncio hecho este fin de semana por el Gobierno, respecto a la participación de dos delegados internacionales en la subcomisión técnica para el fin del conflicto -integrada por miembros activos de las Fuerzas Militares y delegados de la guerrilla-, que desde febrero viene trabajando en la discusión de iniciativas y propuestas sobre el fin del conflicto, punto tres de la Agenda del Acuerdo General.

Los nuevos integrantes de la comisión -un delegado del secretario general de Naciones Unidas y uno de Uruguay, como país que preside actualmente Unasur- llegan con el objetivo de reforzar trabajos y aplacar los temores de quienes, basados en experiencias previas y similares, creen que de llegar a un cese bilateral, las Farc no cumplirán los compromisos adquiridos. Por eso su labor se centrará en la verificación y el monitoreo de las acciones de las partes para generar confianza y garantías sobre el camino que tomen los diálogos.

Se trata, sin duda, de una operación compleja, pues del éxito o fracaso de los mecanismos de verificación depende, en buena parte, que el cese definitivo derive o no en un fracaso más. “En los 80 se hizo una tregua, un cese que fracasó en parte por su sistema de verificación, porque era un sistema muy suelto, de unas comisiones civiles que no tenían capacidad, que no tenía dientes. Esa lección la tenemos que aprender”, recordó este lunes en rueda de prensa el alto comisionado para la Paz, Sergio Jaramillo.

La necesidad es crear un sistema de control robusto a través del cual se pueda determinar el cumplimiento de las reglas de juego del cese, tanto por parte de las Farc como del Estado. En palabras del jefe del equipo negociador del Gobierno, Humberto de la Calle, “una operación que podría ser una de las más grandes del mundo en esta materia”, teniendo en cuenta la envergadura del conflicto armado colombiano y las dimensiones militares de las partes.

Una labor en la que Uruguay cumplirá un papel determinante, pues tal como lo señaló el presidente Juan Manuel Santos, cuenta con una vasta experiencia en procesos de verificación de acuerdos de paz. Sin embargo, el reto para ese país no será menor, pues su experticia se enmarca en verificaciones militares a través de cascos azules y algunos expertos consideran que en el caso de Colombia, dada su fuerte institucionalidad militar, este componente estaría fuera de discusión.

De acuerdo con la analista uruguaya Laura Gil, de los tres componentes que tiene Naciones Unidas para realizar procesos de verificación (militar, policial y civil) es muy probable que el Gobierno colombiano se incline por el último, en cuyo caso Uruguay tendría un desafío adicional. “Como no se sabe nada respecto al tema, todo es especulación. Pero en caso de que Colombia deseche la verificación multidimensional, Uruguay tendría que trasladar ese aprendizaje militar que ha adquirido con los años en diferentes procesos, a una verificación puramente civil”, asegura Gil, al señalar que las Fuerzas Armadas uruguayas han sido formadas con la doctrina del mantenimiento de la paz, y de allí su fortaleza en ese aspecto.

Además, según explicó, Uruguay tiene como ventaja el hecho de ser un país pequeño, imparcial y sin intereses concretos en el conflicto, características que le dan mayor credibilidad a su intervención. En cuanto a los lineamientos de la verificación, explica la analista, son determinados por Naciones Unidas, pero se trata de un “tema técnico que requiere tiempo, componentes y partes determinadas”.

Lo cierto es que tanto el delegado de la ONU como el de Uruguay entrarán a cumplir un rol determinante en la subcomisión de la que ya forman parte renombrados miembros de las Fuerzas Militares y delegados de las Farc expertos en combate y, por ende, conocedores como pocos de los pormenores del conflicto. Sus aportes son más que necesarios en la búsqueda de un modelo ideal de monitoreo en un escenario de cese del fuego, dejación de armas y desmovilización, que se produciría como consecuencia de la firma de un acuerdo final.

Y aunque aún se desconocen los parámetros que regirán el proceso de verificación, es claro que el aporte técnico ayudará a reforzar las estrategias que desde hace cinco meses estudia la subcomisión, al tiempo que servirá para darle más credibilidad y confianza al proceso que en los últimos meses ha ido en picada por cuenta de la reciente ofensiva de las Farc en varios departamentos del país.

http://www.elespectador.com/noticias/politica/el-reto-de-verificacion-un-eventual-cese-del-fuego-bila-articulo-572397

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