Las elecciones de octubre, enmarcadas en el proceso de paz, serán escenario de batallas electorales entre los partidos.
Ya empiezan a aparecer en diferentes regiones del país aspirantes que de una u otra forma han sido golpeados por el conflicto que vive el país hace más de 60 años; lo curioso es que buscarán llegar a alcaldías, gobernaciones, concejos y asambleas con avales de partidos que están a favor y en contra del proceso de Paz.
Esta es una de las recientes coincidencias del uribismo y la unidad nacional respecto a la necesidad de visibilizar víctimas de cara a una eventual firma de un acuerdo en La Habana.
En el Meta, un departamento gobernado por Alan Jara, un ex secuestrado de las Farc, aparece en la palestra como candidato a la alcaldía de Villavicencio Gabriel Sabogal, hermano de un dirigente político asesinado en 2004 por grupos de autodefensa y que tendría aval del Centro Democrático.
Este es uno de los departamentos donde el Uribismo ganó en la segunda vuelta presidencial y se convierte en uno de los escenarios donde los partidos de la unidad nacional y el Centro Democrático buscarán ganar terreno con el discurso sobre el proceso de paz y las víctimas.
Todos los partidos han manifestado su intención de avalar candidatos vinculados de alguna forma al conflicto para que defiendan las posturas de lado y lado sobre los diálogos de La Habana, que para el mes de Octubre tendrían que estar en una etapa trascendental.