La sola imagen decía que algo inédito estaba pasando en Colombia. Al menos 1000 sobrevivientes de la guerra, como ahora prefieren llamarse las víctimas del conflicto armado, estaban juntos en el Centro de Convenciones del Pacífico –en la afueras de Cali– para ayudarles al Gobierno y a las Farc a diseñar el modelo de verdad, justicia y reparación que esperan.
“Estamos en frente de un proceso de consulta con las víctimas sin precedentes en el mundo”, recordó el coordinador del sistema de Naciones Unidas en Colombia, Fabrizio Hochschild, al inaugurar el histórico Foro Nacional de Víctimas, que dio fe de que el proceso de paz está en un punto muy alto. (Lea también: ‘Somos más que víctimas, somos sobrevivientes’).
A la mayoría de las víctimas del encuentro no les importaba si habían sufrido por las Farc el Eln, los paramilitares, policías o militares. El hecho es que estaban ahí, en palabras del arzobispo de Cali, monseñor Darío Monsalve, “para pasar del silencio a la palabra, que había sido acallada por la violencia”, pero “ajenas al desquite”. También el ministro del Interior designado, Juan Fernando Cristo, quien dijo hablar como ciudadano, afirmó no haber visto “ánimo de venganza” en los distintos escenarios con víctimas a los que ha asistido.
Tras recordar que este 8 de agosto se cumplirán 17 años de la muerte de su padre a manos de guerrilleros del Eln, sostuvo que “el compromiso de las víctimas es ayudar a la reconciliación”.
El tipo de castigo para quienes les han hecho daño no ha sido el eje de sus propuestas. Las principales demandas han sido, como también lo recordó este domingo Hochschild, “que se reconozca lo ocurrido y que no se vuelva a repetir”.
Es lo que esperan en medio de lo difícil que es encontrar el “equilibrio justo” entre justicia y paz.
Precisamente Jineth Bedoya, periodista de EL TIEMPO y quien sufrió violencia sexual por parte de paramilitares, dijo que las víctimas, que han llevado la peor parte del conflicto, pueden “reconstruir este país desde el dolor y, sobre todo, desde la esperanza”.
Este era el tono general en el Centro de Convenciones del Pacífico, donde se cierra mañana el ciclo de cuatro foros con víctimas, pedido por la mesa de paz del Gobierno y las Farc, y al que esta vez acudieron también los ganaderos –a través de Fundagan–, quienes estuvieron ausentes en el primer foro de la mesa de La Habana, el de tierras.
Además estuvo la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC), que en algún momento habló de retirarle el apoyo al proceso de paz.
“Los empresarios estamos dispuestos a contribuir a la reconciliación y la prueba es que asistimos a estos foros aunque no son entornos fáciles para nosotros”, dijo el presidente de esta última agremiación, Rafael Mejía.
Apenas unos aislados reclamos desentonaron este domingo con el ánimo conciliatorio que se percibió en la mayoría. Algunos protestaron cuando el delegado de la Procuraduría, Manuel Jiménez, pidió a la ONU y a la Universidad Nacional, encargadas de los foros y de elegir a las víctimas que irán a La Habana, que entreguen al organismo la metodología de elección.
Dijo que a la Procuraduría le corresponde garantizar que representen al universo complejo de 6,5 millones de víctimas que hay en Colombia. Y despertó la ira de un puñado de mujeres cuando hizo énfasis en que no deben faltar miembros de la Fuerza Pública que sufrieron violaciones de los derechos humanos.
Por tensiones como esta, el designado ministro del Interior llamó a todas las víctimas “a no caer en la tentación de la división ni de la manipulación política”. La mayoría aplaudió.
Mucho más directo fue el experto en justicia transicional Iván Orozco, quien dirigiéndose específicamente a jueces y a ONG que trabajan con víctimas, dijo que no deben confundir una transición de una dictadura a una democracia con una transición de la guerra a la paz, como es el caso de Colombia.
En la primera, explicó, el daño es vertical. Pero en la segunda el país no se divide en buenos y malos, ni todo es negro ni blanco. “Hay grises y hay que mirar desde el ganadero que pagó a un grupo armado, hasta el campesino que apoyó a la guerrilla”.
Así transcurrió la primera jornada de un encuentro inédito en el que quedó claro que el reconocimiento de lo que a cada uno le toca en la historia del conflicto colombiano es el comienzo del gran desafío de la reconciliación del país.
Reacciones
Fabrizio Hochschild
Coordinador del sistema de ONU en Colombia
“El tema de victimas es el más importante y difícil de la agenda. Define el modelo de la justicia transicional… Ningún desafío va a ser mayor que la reconciliación y nada va a ser más importante que la no repetición”.
Juan Fernando Cristo
Ministro del Interior designado
“El compromiso que tenemos todas las víctimas con las futuras generaciones es evitar más víctimas y consolidar la paz y la reconciliación sobre la base del perdón”.
Monseñor Darío Monsalve
Arzobispo de Cali
“Es hora de salir de esta azarosa noche de terror, de pasar de la herida a la cicatriz y de la culpa a la verdad”.
Alan Jara
Víctima de secuestro
“La mejor reparación para mí es que haya paz. ¿Qué me gano yo si los jefes de las Farc van a la cárcel y se repite lo que pasó?”.
Rafael Mejía
Presidente de la SAC
“Debemos aprender a pasar la página si queremos tener un país como el que todos visualizamos”.
Jineth Bedoya
Víctima de violencia sexual
“Si alguien puede decir cuál es el costo de encontrar la paz somos nosotros, los 6 millones de víctimas”.
Críticas a propuesta de Farc de ‘victimizar’ a guerrilleros
Dirigentes políticos rechazaron ayer la propuesta de las Farc en el sentido de que los guerrilleros que están presos puedan ser escuchados como víctimas en los diálogos de Cuba.
Según la delegación de ese grupo, en lo que denominó ‘Saludo al foro nacional de víctimas’, si se va a escuchar a militares en La Habana, “lo justo y equilibrado” es que a los insurgentes presos también.
“Me parece un insulto a las víctimas, es de un cinismo infinito pretender equiparar a personas que han sido enjuiciadas con todas las garantías, con las víctimas que ha dejado esa misma guerrilla”, dijo el senador liberal Juan Manuel Galán.
“Es completamente absurdo lo que están pidiendo. Ellos son los que han cometido la mayor cantidad de agresiones contra los derechos humanos”, dijo el representante conservador Telésforo Pedraza.
Por su parte, el senador José Obdulio Gaviria, del Centro Democrático, aseguró que con este tipo de afirmaciones las Farc están deformando la realidad.
“Dicen que el Estado, los partidos políticos y los empresarios los obligaron a entrar al conflicto, es decir que ellos son las víctimas de todo esto. Ahora se les salió a deber”, manifestó el congresista.
Para el senador Iván Cepeda (Polo Democrático) el hecho de estar presos o simplemente por hacer parte de la guerrilla no los convierte en víctimas. Sin embargo, para él, “hay guerrilleros que pueden ser considerados como víctimas a la luz del Derecho Internacional Humanitario”.
Su colega Armando Benedetti, del partido de ‘la U’, dijo que lo que le preocupa es que “ahora el proceso de paz de La Habana se está debatiendo en los medios de comunicación, cuando el éxito que había alcanzado solo se debatía entre los voceros que están en Cuba”.