El exembajador en Washington asume su nuevo papel como ministro de Defensa. Lo hace en el preciso momento en que las FARC arrecian su ofensiva terrorista.
Tras dejar listos los asuntos de la embajada de Colombia en Washington, que ocupó desde el 2013, Luis Carlos Villegas finalmente asumió este lunes como el nuevo jefe de la cartera de seguridad de Colombia.
Su ‘aterrizaje’ en el Ministerio de Denfensa resulta bastante particular. Nunca antes un ministro de esta cartera llega con el respaldo no sólo de la clase política, del empresariado y de la reserva activa de las Fuerzas Militares, sino también, algo que resulta paradójico, de la ‘confianza’ del mayor enemigo del Ejército: la guerrilla de las FARC.
No será la primera vez que quien asuma este ministerio se haya sentado frente a frente con los jefes guerrilleros. A principios de los años 90, en el gobierno de César Gaviria, Rafael Pardo se convirtió en el primer ministro civil de Defensa en la historia del país, cargo que ocupó años después de haber sido negociador de paz con las FARC durante el gobierno de Virgilio Barco.
Sin embargo, el caso de Villegas es diferente, pues si Pardo llegó al ministerio tras el fracaso de las negociaciones de las que participó, el expresidente de la ANDI asume la cartera cuando está vigente el proceso del que fue negociador del Gobierno en su primera etapa.
Villegas no la tiene fácil. Su primera intervención como jefe de la cartera, se da luego de que los medios registraron un accidente de miembros de sus tropas en Teorama, Norte de Santander. El hecho dejó cuatro miembros del Ejército muertos y seis heridos.
“Lamento el fallecimiento de tres soldados y un suboficial por causa del ataque a un helicóptero en Teorama. Estamos investigando con toda celeridad cómo fue el hecho de que hubiese un artefacto explosivo en un helipuerto, si fue activado por el contacto o a distancia”, dijo.
El nuevo jefe de la cartera con mucha tranquilidad y en un tono pausado advirtió que pese a que no puede ser una guerra infinita, hay que llamar las cosas por su nombre. En ese sentido dijo que: "a quienes ayuden a una viejecita los felicitaré como un gran acto humanitario, quien ponga una carga de dinamita a una torre eléctrica será llamado terrorista".
Villegas fue contundente al advertir que pese a la confianza que ha depositado en el proceso de paz para que culmine exitosamente, su tarea está enmarcada en tratar de acabar con la guerra. Así pues, dijo que está listo para que si no se da la paz por medio de la negociación política, en lo que ha creído toda su vida, su dirigencia sea el peíiodo más victorioso de la guerra por parte de las Fuerzas Militares.
“El cambio en Colombia se ha dado sin las armas, la lucha armada no es la que ha generado cambios. Soy hombre de paz pero sobre todo soy amante de Colombia y de su democracia y desde aquí defenderé las tres cosas: la paz, la democracia y a mi patria”, sentenció.
Luego de destacar la labor que por estos años desempeñó el exministro Juan Carlos Pinzón, les envió un mensaje a sus tropas, en el sentido de que buscará una mayor presencia en las calles y no permitirá la politización de las fuerzas militares, más cuando se acercan las elecciones regionales.
"Así como yo no haré las operaciones y los operativos, espero que ellos no hagan política. Desde la política defenderé las fuerzas para que puedan dedicarse a su oficio sin que se dejen usar o influir malintencionadamente. Sobre todo de la política electoral", puntualizó.