El Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (Icbf), dio a conocer este martes cifras recopiladas por varias instituciones estatales que dan cuenta de cómo los niños y adolescentes han sido víctimas del conflicto armado.
Por ejemplo, cifras del Centro de Memoria Histórica estiman que en 207 masacres ocurridas entre 1980 y 2010 fueron asesinados 469 niños y jóvenes. “Muchos de ellos fueron decapitados, arrojados a los ríos o enterrados en alguna fosa común”, dice el reporte.
Desde el 19 de noviembre de 1999 hasta el 28 de febrero de 2013 fueron atendidos 5.120 niños, niñas y adolescentes que se desvincularon de los grupos ilegales.
De estos, el 83 por ciento (4.213) se entregó de manera voluntaria y el 17 por ciento (880) han sido recuperados por las fuerzas militares. El 72 por ciento son hombres y el resto mujeres.
De acuerdo con el Programa Presidencial para la Acción Integral contra las Minas Antipersonal (Paicma), entre enero y febrero de 2013 se registraron 97 víctimas de estos artefactos, 17 menores de edad: 14 heridas y tres muertas.
De acuerdo con el reporte, en 2012, 66 niños resultaron afectados por esta causa. Además de las minas, parte de accidentes con este tipo de objetos son causados por municiones sin explotar que quedan como residuo de los enfrentamientos armados.
En cuanto a desplazamiento forzado, el registro histórico de la Unidad de Atención a Víctimas, a diciembre de 2012, indica que un 36 por ciento de la población desplazada tenía entre 0 y 17 años al momento de tener que dejar sus lugares de origen.
Sobre el secuestro, las cifras del Ministerio de Defensa registran, a noviembre de 2012, 2.107 menores de edad secuestrados: 1.058 mujeres y 1.049 hombres. “Sin embargo, los sistemas de información actuales no permiten discriminar con exactitud cuántos de ellos fueron secuestrados con ocasión al conflicto armado”, dice el informe.
Actualmente 402 niños y adolescentes cuyos padres fueron asesinados, secuestrados o están desaparecidos son atendidos por el Icbf.
A propósito del Día Nacional de la Memoria y la Solidaridad con las Víctimas, el director del Icbf, Diego Molano, exigió a los grupos armados organizados al margen de la ley detener su barbarie contra la población infantil.
“No permitamos que esto siga ocurriendo y levantemos nuestra voz contra los violentos para exigirles que no haya más niños ni jóvenes entre las víctimas del conflicto. No solo porque se trata de población civil que debe ser excluida de las confrontaciones, sino también porque están aquí para soñar y ser protegidos, y no para sufrir los embates de una guerra que no les pertenece”, apuntó.
Molano reiteró que los grupos armados siguen reclutando niñas y niños, utilizándolos en actividades ilícitas y usándolos como escudos humanos durante sus enfrentamientos.
“Es inadmisible que la violencia del conflicto armado siga rompiendo los sueños de nuestros niños”, dijo el funcionario.