La Diócesis de Tumaco pide investigar a fondo si Pier Ángelo Cabezas y Luis Sebastián Preciado lanzaron el artefacto que hirió a ocho policías y les causó la muerte a ellos mismos.
La Diócesis de Tumaco puso en duda la versión de la Policía Nacional que indicó que Pier Ángelo Cabezas y Luis Sebastián Preciado lanzaron la granada que les causó la muerte e hirió a ocho policías en la vereda de Chilví. (Lea: Farc usaron «niños bombas» en Tumaco).
En un comunicado, la Diócesis citó informaciones de la comunidad, los profesores y los familiares de los niños que ponen “muy en duda esa versión dada por la Policía”.
“Eran niños conocidos por su buen comportamiento, y estaban involucrados en actividades deportivas, musicales y teatrales. Estas y otra circunstancias del hecho dan serias dudas de que los niños fueran los que lanzaran dichas granadas”, señaló la comunidad religiosa en un comunicado. (Lea: Farc sí utilizaron niño para lanzar granada: alcalde de Tumaco)
Por eso, pidió a la Fiscalía General de la Nación que investigue a fondo el hecho y no se enlode el nombre de los menores de edad.
“Pedimos que se investigue y corrija acciones como la Fuerza Pública involucrando a la comunidad en acciones cotidianas que ponen en riesgo a la población al estar en zona de conflicto con grupos armados ilegales. Solicitamos que corrijan su metodología de interrogatorios a personas en grave situación de salud, respetando la salud por encima del proceso investigativo”, agregó la Diócesis en su misiva.
Comunicado de la Diócesis
La Diócesis de Tumaco lamenta profundamente el asesinato de los niños PIER ANGELO CABEZAS MONTAÑO Y LUIS SEBASTIAN PRECIADO VALENCIA y las heridas leves causadas a 8 policías, ocasionado por un atentado con granada el pasado 14 de mayo del 2014 en la vereda de Chilví, jurisdicción del municipio de Tumaco.
Pero igualmente lamenta que en primera instancia la Policía haya manifestado que los niños muertos fueron los que lanzaron las granadas, lo cual fue difundido ampliamente por todos los medios de comunicación a nivel nacional.
Informaciones dignas de crédito dadas a la Diócesis de Tumaco por la comunidad, por los profesores y por los familiares de los niños ponen muy en duda esa versión dada por la Policía. Eran niños conocidos por su buen comportamiento, y estaban involucrados en actividades deportivas, musicales y teatrales. Estas y otra circunstancias del hecho dan serias dudas de que los niños fueran los que lanzaran dichas granadas.
Las madres piden que limpien la memoria de sus hijos, pues han sido re-victimizados.
Además nos preocupa gravemente la inadecuada atención al menor Pier Angelo Cabezas Montaño en el hospital San Andrés de Tumaco. Los familiares manifiestan que el niño llegó sobre las 4:00 p.m. y fue atendido a las 9:00 p.m., a pesar de que tenía graves heridas producidas por las esquirlas. La madre manifiesta que suplicó a los médicos que lo atendieran porque su hijo lloraba mucho de dolor y sangraba por el oído izquierdo, pero los médicos le negaron la atención al niño diciendo que estaba estable pues podía hablar. También es repudiable el que en esas condiciones las autoridades policiales lo interrogaran en unas cinco ocasiones, con palabras duras y a veces ofensivas, consideramos que la investigación no puede estar por encima de la salud del ciudadano y en especial de los niños. A la madre, mientras esperaba atención médica, le dijeron que su hijo iba a ser recluido en un centro de menores acusado de crimen culposo, concierto para delinquir y porte de armas.
El niño usualmente jugaba futbol con los policías heridos y solía hacerles los mandados, él le respondía a los policías que lo acusaban que él no había sido, que siempre había sido su amigo, que jugaba futbol con ellos y siempre les hacía los mandados que le pedían. Consideramos que acciones como estas ponen en riesgo a la sociedad civil.
PETICIONES
Pedimos a la Fiscalía que investigue el hecho de manera exhaustiva y haga conocer ampliamente a la opinión pública la verdad de los hechos.
De ser confirmado en las investigaciones que los niños no eran autores del hecho, pedimos a la Policía que emita un comunicado público nacional desmintiendo las afirmaciones producidas y pidiendo perdón a los familiares por los daños que esas afirmaciones están causando.
Pedimos que se investigue y corrija acciones como la Fuerza Pública involucrando a la comunidad en acciones cotidianas que ponen en riesgo a la población al estar en zona de conflicto con grupos armados ilegales. Solicitamos que corrijan su metodología de interrogatorios a personas en grave situación de salud, respetando la salud por encima del proceso investigativo.
Pedimos que se investigue el actuar del Hospital San Andrés de Tumaco y se esclarezca por qué no fue atendido hasta las 9:00 pm, tras cinco horas de espera en condiciones graves.
Pedimos a la Defensoría del Pueblo, Personería y Procuraduría que hagan seguimiento a este caso hasta su correcto esclarecimiento y una adecuada reparación a las madres.
Pedimos a la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos que haga seguimiento a estos hechos e inste al Gobierno Colombiano al respeto a los derechos humanos.
San Andrés de Tumaco 19 de mayo 2014
DIOCESIS DE TUMACO
DIOCESIS DE TUMACO