Guantánamo, una parte del sistema de campos de detención que mantiene Estados Unidos en el exterior alberga más de 150 presos, la mayoría de estos encarcelados sin haber enfrentado aún un juicio. La prisión ha sido catalogada en repetidas ocasiones como un claro ejemplo de violación a los derechos humanos, de hecho, recientemente ONG como Amnistía Internacional solicitaron compromiso a EE.UU. en el cierre de ésta bajo la frase «Yes, you can’t respect human rights!» (Sí, no puedes respetar los derechos humanos).
Nuevamente Guantánamo está en el centro de la palestra pública después de que se revelara que EE.UU. había tenido acercamientos con algunos países para solicitar que acojan a los reos del centro carcelario para finalmente consolidar el cierre de este, una de las promesas de gobierno del presidente Barack Obama.
El presidente de Uruguay, José Mujica, reveló hace algunos días que aceptó el pedido de su homólogo estadounidense de acoger a cinco presos de Guantánamo como refugiados. Mientras la decisión ha despertado polémica, el ministro uruguayo del Interior, Eduardo Bonom, ha confirmado que efectivamente estas personas llegarán como “hombres libres”.
Este jueves la canciller colombiana María Ángela Holguín ratificó los rumores de que EE.UU. había tenido acercamientos para hacer la misma petición al país. “Nosotros hemos visto los acercamientos que ha habido con otros países de la región, yo creo que en términos generales es con todos los países del mundo, porque también necesitan de alguna manera poder tener un lugar para los detenidos de Guantánamo puedan continuar una vida”, explicó.
“Nosotros hemos oído atentamente esa solicitud de los Estados Unidos, no hemos avanzado absolutamente en nada con ellos en este tema; ya hicieron la solicitud y no le hemos dado ni respuesta ni hemos hablado a profundidad el tema”, añadió Holguín.
Y aunque la ministra ha recalcado que el tema no ha sido estudiado este ya plantea un debate en el país, recordando aspectos como la situación de hacinamiento carcelario en el país.
En 2013, el índice de hacinamiento carcelario en Colombia alcanzó su máximo histórico al llegar al 48%. Actualmente, en las cárceles del país hay cerca de 117.000 reclusos, cuando su capacidad de albergue no da para más de 76.000 personas. Tal como lo reseña el periódico de la Universidad Nacional, la sobrepoblación penitenciaria es tan crítica que el espacio por detenido no supera los 3,4 metros cuadrados establecidos por el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), lo que ha llevado a una situación de violación permanente y sistemática de los derechos fundamentales de los internos.
Mientras tanto se espera que ponto la cancillería dé información más detallada sobre si el país piensa aceptar la propuesta y la viabilidad que tiene esta, analizando no sólo cuestiones como el hacinamiento carcelario, sino diplomáticas ante la polémica mundial que supone el destino de los presos de Guantánamo.
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