Testimonios de ‘paras’ enredan a Piedad Zuccardi, senadora de 75.450 votos.
Piedad Zuccardi, la ‘baronesa’ electoral de la costa Caribe que logró la curul en el Senado en 2010 tras obtener 75.450 votos, recibió el miércoles la noticia que podría ponerle punto final a su carrera política: por primera vez irá a prisión. (Lea: Piedad Zuccardi regresará al país el próximo martes, comunicó ‘la U‘).
Tras casi dos años de investigación, la Corte Suprema de Justicia ordenó su captura por sus presuntos vínculos con paramilitares. (Lea: Orden de captura de senadora Piedad Zuccardi revive la ‘parapolítica’).
Esta congresista avalada por ‘la U’ (partido que con su entrega anunciada para el martes completará tres senadores en la cárcel) pertenece a uno de los clanes más poderosos e influyentes de la costa Caribe, pero también con más señalamientos de corrupción.
Su esposo, Juan García Romero, perdió la investidurade senador por apropiación de dineros públicos. (Lea: Fiscalía confirma que Piedad Zuccardi se encuentra en Costa Rica).
Y su cuñado, Álvaro García Romero, está condenado a 40 años de cárcel por la masacre de Macayepo (Sucre).
Aunque el esposo de Zuccardi no detenta ningún cargo público, a él se le atribuye el manejo del poder en Cartagena. En todas las elecciones para la Alcaldía de Cartagena o para la Gobernación de Bolívar, siempre hay fichas de la casa García como aspirantes.
En la actualidad tienen 2 diputados y 2 concejales. Incluso, Zuccardi -comunicadora social que en noviembre cumplirá 61 años- había decidido heredarle desde 2014 a su hijo, José García Zuccardi, la curul en el Senado.
Los García Romero y Zuccardi han figurado en diferentes escándalos e investigaciones. Héctor García Romero, cuñado de la senadora, fue protagonista del proceso de Chambacú, una alianza de altos dirigentes políticos de Cartagena para apoderarse de un terreno que en principio estaba destinado a la construcción de vivienda para comunidades negras.
Y durante la alcaldía de Gabriel García Romero, primo del esposo de Zuccardi, estalló el escándalo del puente Heredia, que se cayó a los pocos días de haberse inaugurado.
En el 2007, el extraditado jefe paramilitar Salvatore Mancuso la incluyó en la lista de políticos de la costa Caribe que buscaron favorecimiento de las autodefensas.
El ‘para’ de Bolívar ‘Juancho Dique’ dijo ante la justicia que respaldó las aspiraciones de Zuccardi al Congreso.
Hay versiones judiciales según las cuales su esposo, en representación de ella, negoció el apoyo paramilitar para Alfonso López Cossio, quien en 2003 aspiró a la Gobernación de Bolívar. Hoy está condenado por ‘parapolítica’.
Las fiestas de año nuevo en casa de los García Romero, en Cartagena, son famosas por la asistencia de exmandatarios.
Zuccardi se ha declarado inocente desde que se inició la investigación y anunció su regreso de Panamá para entregarse a la justicia el martes.
«El estudio y evaluación sosegado de las pruebas demostrará mi inocencia», dice en un último comunicado, en el que agrega: «Ha sido toda una sorpresa la orden de captura impartida en mi contra».
Con la privación de la libertad de Zuccardi, ordenada por la Corte Suprema, el Senado completa cuatro curules castigadas con la silla vacía, lo que deja en ejercicio solo a 98 de los 102 congresistas elegidos para esa corporación.
La última aparición pública de la senadora Zuccardi fue hace casi dos semanas, en Bogotá. Ella y su esposo asistieron a la boda de la hija del procurador Ordóñez.
Cartagena
Famosas parrandas en casa de Zuccardi
Famosas parrandas en casa de Zuccardi
El apartamento del edificio Isla del Sol, en el exclusivo sector de Bocagrande (Cartagena), residencia de Piedad Zuccardi y su esposo, Juan José García, ha sido epicentro de innumerables parrandas vallenatas, a las que asisten expresidentes, senadores, procuradores, fiscales y políticos de diversos partidos e ideologías. La última fue el pasado 3 de enero, amenizada por varios reyes vallenatos y figuras sabaneras, y contó con la presencia de medio país político.
El gran anfitrión de estas fiestas es el exsenador Juan José García Romero, quien, como buen sabanero, es amante de la música de acordeón, de los asados, los sancochos, los caballos y de las riñas de gallos.