El Alto Comisionado para la Paz entregó una contundente respuesta en torno a las posibles zonas de concentración o territorios que se cederían a las Farc, producto de las negociaciones de paz.
Desde Cartagena, Sergio Jaramillo disertó junto a Humberto de La Calle, jefe del equipo negociador y David Bojanini, presidente de Sura, sobre los avances de los diálogos y los temas que aún están pendientes en la agenda de discusión con la guerrilla en La Habana.
El Alto Comisionado manifestó que la entrega de territorios a las Farc “no va a ocurrir” y que uno de los grandes retos que tiene el país tras el Acuerdo, es lograr una verdadera construcción de paz y que la institucionalidad del Estado llegue a todo el territorio nacional.
“Yo creo que es inaceptable que las Farc tengan unos territorios. Eso no va a ocurrir, no va ocurrir, pero uno si puede pensar en maneras de reincorporación que tienen elementos más colectivos, justamente para mantener el control de esos hombres, no todos juntos en todos lados y que no terminen reclutados por unas bandas y allí hay una medida”, expresó Jaramillo.
Este pronunciamiento lo realizó el Alto Comisionado para disipar la preocupación que Bojanini, en representación del sector privado, expresó durante el conversatorio sobre el proceso de paz en el marco del Hay Festival. Según el empresario, estas zonas de concentración podrían convertirse en una especie de “repúblicas independientes” en donde las Farc “tendrían sus propias reglas de juego”.
“Ellos (Farc) manifestaron algo en lo que nosotros (empresarios) no estuvimos muy de acuerdo y fue el deseo de desmovilizarse todos juntos y ubicarse ellos, los desmovilizados, en unos territorios especiales de paz que es un tema de discusión en la mesa”, precisó Bojanimi en el marco de la discusión sobre el proceso de paz.
Frente a esa misma preocupación, el jefe del equipo negociador del Gobierno, Humberto de la Calle sostuvo que en materia de garantías se está trabajando en una “estrategia de control territorial que impida que los vacíos del retiro de la guerrilla sean copados por actividades ilegales”, por lo que aseguró que el capítulo que sigue dentro del Proceso de Paz donde el objetivo es alcanzar “una paz con seguridad”es la construcción de un plan que impida el “trasvasamiento”y así cerrarle el cerco a las denominadas Bacrim.
“Me parece que la decisión estratégica más grande que debe tomar Colombia es combatir la corrupción, que es la manera de liquidar el crimen organizado”, argumentó Humberto de la Calle.