Según Defensoría, contratistas de Mineducación cometen irregularidades en La Guajira y Chocó.
En la Institución Educativa Técnico Agropecuaria, en zona rural de Tubará (Atlántico), los niños deben improvisar todos los días un comedor en la biblioteca para almorzar ante la falta de un sitio adecuado para recibir sus alimentos. Las pequeñas porciones de comida, que no cumplen los requisitos de nutrición, y que reciben 570 estudiantes, se preparan en una casa vecina, donde no hay refrigerador.
La Unión Temporal Alimentar, contratada por el Ministerio de Educación para proveer los alimentos en esa institución, les paga a las cocineras 14.000 pesos por día, sin brindarles ningún tipo de seguridad social.
Pero esta es solo una de las irregularidades detectadas por la Defensoría del Pueblo en al menos tres departamentos. Encontró que en 13 municipios del Atlántico, La Guajira y Chocó el Programa de Alimentación Escolar (PAE) no está cumpliendo las normas sanitarias ni de contratación.
Este programa es desarrollado en 35.000 instituciones educativas de Colombia con recursos del Ministerio de Educación y de los entes territoriales que contratan a operadores para la entrega de alimentos a los niños.
A pesar de los controles que viene haciendo el Ministerio de Educación para garantizar la calidad del servicio, los estudiantes no siempre reciben los desayunos, almuerzos y comidas en buenas condiciones. (¿Usted comería con estos cubiertos?)
Prueba de ello, según la Defensoría, es un estudio que hizo la Secretaría de Salud del Atlántico en el que, entre el 2014 y 2015, tomó 210 muestras periódicas de los alimentos que consumían los niños en 31 escuelas, 55 hogares comunitarios y 8 centros de desarrollo infantil. Reveló que el 76 por ciento de la comida estaba contaminada con coliformes totales, fecales, mesófilos aerobios, moho, levaduras, o salmonella.
Una situación similar fue detectada en La Guajira. La Defensoría encontró que los niños comen en el piso, reciben porciones pequeñas. como un poco de pasta y una galleta de soda para el almuerzo, y se deben lavar las manos en un mismo balde. Además, la carne se mantiene sin ningún tipo de refrigeración, rodeada de insectos.
Según el defensor del Pueblo, Jorge Armando Otálora, “cuando se inició el PAE ningún centro educativo estaba preparado en su infraestructura para prestar el servicio de alimentos. En muchos colegios no hay dónde dar los alimentos ni dónde prepararlos”.
En varios centros educativos de La Guajira los menores tampoco tienen baños, por lo que deben hacer sus necesidades fisiológicas al aire libre. En este departamento, además, se encontró que los niños del Centro Etnoeducativo Caribe sede Perico deben pagar 200 pesos diarios por el almuerzo, pese a que debería estar garantizado.
En Chocó, donde el suministro de alimentos fue contratado por el Ministerio de Educación con la Fundación para la Gestión y Desarrollo Social de Colombia (Fungescol), también hay problemas.
Según la Defensoría, hallaron alimentos “en mal estado” y almacenados en “sitios no adecuados” “con inminentes riesgos para la salud”. Por otro lado, en la comunidad de Aguasal, en Alto Andágueda, si los niños no tienen documento de identidad no reciben la alimentación escolar. Y los alimentos que llegan a la zona para 8 o 10 días no tienen el adecuado manejo para su conservación.
En el municipio de Unguía, a pesar de que la gobernación del Chocó suscribió un contrato por más de 4.864 millones de pesos con Fungescol, “se evidenciaron las precarias condiciones en las cuales se almacenaban los alimentos que iban a ser suministrados a los niños”.
El defensor regional de Urabá hizo una denuncia por presuntas irregularidades en el contrato, pues supuestamente Fungescol ya había incumplido con otro negocio de entrega de alimentos y aún así volvió a ser seleccionada.
La ministra de Educación, Gina Parody, dijo que este año se destinaron 821.139 millones de pesos para alimentar a más de cuatro millones de niños. “Lo que hemos visto tradicionalmente es que se están desviando algunos recursos”, agregó.
Según Parody, en el primer semestre la Universidad de Antioquia supervisó varios de los contratos y tuvo 53.724 hallazgos. Para el segundo semestre se tienen planeadas 5.674 visitas de control de calidad.
http://www.eltiempo.com/politica/justicia/irregularidades-en-la-alimentacion-escolar/16215575