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Noticias

Los generales en la mesa

By 3 de marzo de 2015No Comments

Es apenas lógico que quienes han hecho la guerra estén presentes a la hora de construir la paz.

Es esperanzador poder comentar, cada vez con más frecuencia, noticias que llegan desde Cuba y que dan cuenta de pasos firmes hacia la paz.

El más reciente de ellos fue el anuncio, el pasado lunes, del presidente Juan Manuel Santos en Madrid, respecto al viaje a la isla de tres generales del Ejército, uno de la Policía, uno de la Fuerza Aérea y un contralmirante de la Armada, como integrantes de la subcomisión técnica encargada de presentar propuestas sobre la forma como podría aterrizarse en el campo de batalla lo que en la mesa se acuerde respecto al cese bilateral del fuego y la dejación de armas por las Farc.


Para tener clara la importancia de este avance, hay que mirarlo desde una perspectiva histórica. Observar no solo que en ninguno de los procesos anteriores se había avanzado tanto, sino que la sola perspectiva de los miembros de la Fuerza Pública sentados a la misma mesa con la guerrilla había sido siempre un punto de honor que hizo las veces de punto de quiebre en la trama de los diálogos, sin que nunca el desarrollo de esta haya alcanzado a abordarlo. Y si no se llegó a él fue, en parte, por las reservas que los militares de entonces se encargaban de dejar flotando en el ambiente.

Por eso, hay que reconocer como muy importante para el anhelo de paz no solo el que esta vez –más allá de rumores aislados– la Fuerza Pública tenga una actitud que marca una ruptura con la de otros tiempos, sino que se haya traducido en el hecho histórico que representa contar con seis oficiales de alta graduación en La Habana.

No sobra, así mismo, marcar distancia de aquellas lecturas fatalistas y desatinadas que interpretan el trabajo de esta comisión en clave de rendición o humillación. Al respecto, hay que ser enfáticos en que, por un lado, el acuerdo general ya dejó muy claros los términos de la negociación, los cuales carecen por completo de dichos tintes. Y, por otro, en que estamos ante una tarea –silenciar los fusiles– que, para que quede bien hecha, debe encomendárseles a quienes de lado y lado mejor conocen la realidad de los distintos frentes de batalla y de los territorios azotados por el conflicto. Es apenas lógico que aquellos que han hecho la guerra estén presentes en la repartición de roles a la hora de construir la paz.

Causa común, que esta semana ha cosechado nuevos y valiosos apoyos. Ya se había comentado desde estos renglones el decisivo espaldarazo que significó el nombramiento de Bernard Aronson como enviado especial del presidente de Estados Unidos, Barack Obama. La siguiente ola de apoyos provino del foro que tuvo lugar este lunes en Madrid, y de ella formaron parte, entre otros, el expresidente del Gobierno español Felipe González y el exjuez Baltazar Garzón.

El que cada vez sean más los aliados del proceso, en Colombia y en el exterior, es fundamental para blindarlo, pues ya a estas alturas, como bien lo afirmó González, “se pueden romper las conversaciones, pero el costo supondría la liquidación de quien lo haga ante la opinión pública”.

Y es que, hoy, voltear la cabeza, constatar todo lo que ya se ha recorrido y comprobar que son tantos y tan diversos los ojos pendientes del esfuerzo es primordial para que no falten las energías en el trecho que resta, sin duda, el más exigente.

http://www.eltiempo.com/opinion/editorial/los-generales-en-la-mesa-editorial-el-tiempo-marzo-4-de-2015/15334795

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